Desgaste de huesos

Por Lic. Leticia Rojas
Fisioterapeuta
lrojas@saborysalud.com

 La artrosis u osteoartrosis es el término médico para definir el proceso degenerativo que sufre la articulación, conocido popularmente como “desgaste”.

La artrosis primaria afecta varias articulaciones a la vez y se da más en las mujeres a partir de los 50 años. Es de etiología desconocida, y si bien se cree que hay un componente familiar importante: en una misma familia suele afectar a diferentes miembros (de hecho, muchas mujeres con artrosis presentan antecedentes familiares de primer o segundo grado de parentesco, es decir, padres o hermanos).

El dolor es de tipo mecánico, o sea, está relacionado con la actividad y desaparece poco a poco cuando el paciente lleva un rato moviéndose. Muy a menudo este dolor se alterna con brotes de inflamación articular.

Respecto al estado de la musculatura, la enfermedad crónica hace que los músculos que rodean la articulación se vaya deteriorándose, pasando de la insuficiencia a la atrofia por desuso.

Los huesos que componen las articulaciones están cubiertos por una capa de cartílago que es lo que permite el movimiento sin dolor, ya que el cartílago no tiene sensibilidad.

Los cambios degenerativos empiezan en el cartílago articular, que sufre un proceso de reblandecimiento y deterioro llegando incluso a desaparecer en fases avanzadas. Al desaparecer el cartílago el hueso se roza con el otro hueso y se produce el dolor (el hueso sí tiene mucha sensibilidad) y la limitación del movimiento.

En las orillas de los huesos aparecen formaciones de hueso de forma irregular y tamaño variable, llamadas “osteofitos”, en términos médicos, y comúnmente “Picos de Lora”, que constituyen el signo más característico de la artrosis,

La persona con desgaste es un enfermo crónico y presenta características especiales. Así tendrá dolor siempre, en mayor o menor grado, sufrirá también una limitación funcional, o sea, le costará moverse, caminar, etc.; que podrá ser discreta o invalidante, dependiendo del tratamiento que siga, y finalmente, será consciente que la enfermedad durará toda la vida o hasta que se determine un reemplazo de la articulación (cadera, rodilla).

Estas tres características causarán al paciente crónico cambios notables en el carácter como depresión, autocompación y dependencia.

La Fisioterapia aporta una valiosa ayuda para la independencia funcional colaborando en la movilización y mantenimiento de las articulaciones y disminuyendo el dolor, además la aplicación de Magnetoterapia y del Ultrasonido Terapéutico para tratar de detener el proceso degenerativo.

El logro de este objetivo puede parecer utópico, al ser la artrosis un proceso degenerativo que seguirá su curso con dificultad para detenerlo. Sin embargo se puede controlar la inflamación articular (que acelera la evolución) por medio del reposo (aunque relativo para no ocasionar rigidez) y las técnicas encaminadas a mantener los músculos potentes para proteger las articulaciones. Además son importantes unas buenas posturas y un control de peso, ya que un peso corporal excesivo significará una sobrecarga para las articulaciones (especialmente las rodillas y las pequeñas articulaciones de los pies); se evitará cargar pesos por ejemplo utilizando carritos de compras en lugar de cargar bolsas y son inconvenientes las caminatas muy largas y el subir y bajar gradas, que significan un trabajo excesivo para las rodillas.

Algunos ejercicios para mantenimiento de las articulaciones son los siguientes (deben ser realizados cuando no se presenta dolor ni inflamación):

 
Sentado con las rodillas y los pies juntos.
Separe los talones inclinándolos y llevando los dedos gordos hacia dentro. Regrese a la posición inicial.
Repita 10 veces.
 
  
Tendido de espaldas.
Empuje una pierna hacia la cadera acortándola. Repita con la otra pierna. Repita 10 veces. Realice el ejercicio en ambas piernas.
Sentado en una silla. Levante una pierna hacia arriba estirando los músculos de las rodillas a la vez. Repita 10 veces. Realice el ejercicio en ambas piernas.
 
Tendido de espaldas.
Doble y estire la pierna.
Repita 10 veces. Realice el ejercicio en ambas piernas.