Mantenga su cintura a menos de la mitad de su altura
Rebeca Hernández, Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld
rhernandez@saborysalud.com

La razón no es para fastidiarle, las clasificaciones que han propuesto los profesionales en salud tienen el objetivo de identificar a aquellos cuyo exceso de masa corporal llega a representar un riesgo para su salud.
El IMC es la medición tradicional. Se obtiene dividiendo el peso en kg entre la estatura en metros elevada al cuadrado. Un IMC mayor o igual a 25 implica sobrepeso y el aumento del riesgo de enfermedad del corazón y muerte prematura. Este riesgo en teoría va aumentando, al progresar las clasificaciones de IMC, entre 30 y 34.9 obesidad I, mayor o igual a 35 a 39.9 obesidad II, y mórbida mayor de 40.
El problema con esta propuesta es que en los últimos años se ha comprobado que no es nada aceptable en decirnos nuestro riesgo de enfermedad!
Como se basa en el peso, personas musculosas se pueden clasificar como obesas sin realmente tener riesgo, y personas que pueden ser delgadas pero con alto porcentaje de grasa se clasifican sin riesgo. Así Arnold Schwarzenegger y otros hombres musculosos son considerados como obesos con este sistema!!! De hecho un estudio publicado en el año 2006, comprobó que el IMC puede ser una de las herramientas más inefectivas para determinar el riesgo de enfermedad del corazón!
El principal problema del IMC, es que puede ser una buena aproximación de grasa total, pero no da información de a dónde está acumulada esta grasa.
La grasa abdominal, cercana a los órganos, que le da a una persona forma de “manzana” es la que realmente sea asocia a condiciones de salud serias como enfermedad del corazón, hipertensión y diabetes.
Por otro lado, la grasa a nivel de las caderas y muslos, característica de un cuerpo de “pera”, es la menos dañina, e incluso se ha visto que esta forma corporal puede ser protectora.
¿Por qué? Las células de grasa del abdomen son un tejido metabólicamente activo, a diferencia de las células en otras partes del cuerpo. Estas secretan sustancias que afectan la respuesta de la hormona insulina, reguladora del azúcar en sangre. Por lo tanto, pueden llegar a favorecer problemas en el azúcar en sangre, acumulación de grasa en las arterias y problemas del corazón, al igual que aumentos en la presión arterial.
Por lo tanto distinguir entre formas corporales (manzanas vs peras) es más útil para determinar si su salud está en riesgo, que su peso total.
La medición más confiable es la división de su circunferencia de cintura (en centímetros), dividida entre su estatura (en centímetros). Lo ideal es que su cintura sea menor a la mitad de su estatura, es decir, que esta relación sea menor o igual a 0.5. Con la tabla diseñada por la Dra. Margaret Aswhell, puede ser más fácil observar el riesgo, y cuando debe poner más atención si está empezando a acumular peso en su cintura!
Por ejemplo, si una persona mide 1.60 metros (160 centímetros), su cintura ideal correspondería a 80 centímetros.
Esta medición es mucho más precisa, ya que permite identificar a aquéllos que, aunque tengan un peso adecuado, pueden tener más grasa en la cintura, y estar en riesgo de enfermedad. De la misma manera, pueden estar tranquilos los que pueden tener más peso, pero una distribución favorable.
Usando este parámetro, se ha encontrado que muchas mujeres con peso adecuado tienen riesgo alto de condiciones serias de salud por la forma en que acumulan grasa. Inclusive, se ha observado que personas con forma de manzana “delgadas” tienen mucho más riesgo de salud que aquellos con sobrepeso u obesidad con forma de “pera”.
La otra ventaja de esta forma de medición de riesgo, es que aplica a todas las poblaciones. También confiable para evaluar el riesgo en niños a partir de los 5 años.
Diciembre, 2011
San José, Costa Rica
