Saboree sus comidas para perder peso!

Rebeca Hernández, Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld

rhernandez@saborysalud.com

Comer, ocupa una parte muy importante en la vida diaria, sin embargo es de la que es más fácil “desconectarse”. En un instante sus platos pueden pasar a estar vacíos sin siquiera haberse dado cuenta de qué sucedió. No es extraño que muchas veces incluso a algunos les sea difícil recordar a que sabía lo que tenía al frente hace unos instantes.

Esta desconexión es uno de los principales factores que puede llevar al abuso de comida y problemas de sobrepeso. Si no disfruta y está conciente de cada bocado que toma, nunca va a estar satisfecho y seguirá buscando algo más.

Empezar a brindarle su atención plena al momento de comer, puede ser el mejor antídoto a la lucha constante con la comida y el sobrepeso.

Comer de forma conciente implica muchos aspectos, entre estos la conciencia de las señales internas de hambres y saciedad, y la conciencia del sabor de lo que escoge.

Aprendiendo a disfrutar cada bocado, se puede disfrutar de cualquier antojo con moderación, sin abusar. Un chocolate pequeño se hace gigante, cuando toma su tiempo para disfrutarlo. Por el contrario, una barra grande nunca le va a satisfacer si en menos de un minuto desapareció de sus manos.

A continuación, se explica como puede llevar toda su conciencia al sabor de la comida, y cambiar su experiencia al comer.

Empiece haciendo el compromiso de realizar esta practica todos los días. Inicie por un tiempo de comida al día, puede ser solo una de sus meriendas, o al menos la mitad de la merienda. Cada semana aumente el número de comidas por día hasta que logre comer la mayoría de sus comidas de esta forma.

Escoja un momento TRANQUILO, en que realmente pueda dedicar toda su atención sin distracciones o interrupciones.

Elija

Inicie eligiendo un alimento que no represente un detonante para comer de más. Escoja una cantidad pequeña, puede ser una o tres uvas, ó unas tajadas de otra fruta. Al profundizar su practica inicie con alimentos más retadores, como una o dos galletas de chocolate, ó medio brownie.

Déle su atención plena

Empiece por tomar en sus manos el alimento. Aplique todos sus sentidos, antes de morder:

  • Observe su forma, colores, etc.
  • Sienta su textura en sus manos, muévalo entre los dedos si es posible.
  • Huela con detenimiento.
  • Saboree primero sin morder. Coloque despacio un trozo pequeño en la boca.
  • Al masticar ponga atención al sonido que produce, como se relaciona con su textura (crujiente o no), etc.
  • Tome conciencia de sus pensamientos y sentimientos

    Note sus reacciones al aplicar cada sentido. ¿Se siente como esperaba? ¿Huele bien? ¿Le apetece más al olerlo y sentirlo o no? ¿El sabor le hace desear más? ¿Llena sus expectativas, o es diferente a lo esperado? Tome nota de estas observaciones sin juzgar, simplemente experimentando al ir comiendo.

    Ponga atención al sabor detenidamente

    Saboree primero sin morder, al ir mordiendo ponga atención como cambian los sabores, las texturas, etc. Note si al irse desvaneciendo el sabor siente deseo de más, aún cuando sigue masticando la que tiene en su boca. Trate de relajarse, y mantenerse concentrado en lo que está experimentando, sin tener que apresurarse al siguiente bocado.

    Esté atento al antojo

    Hasta que termine de comer y saborear bien el primero bocado busque el segundo. Ponga atención si se siente tentado por el sentimiento de querer más, y realmente está físicamente hambriento para buscar más.

    Probablemente va a notar como comer un solo bocado despacio le da la satisfacción que si hubiera tomado un trozo grande, y no necesite más, si realmente no está hambriento. Comer despacio y con conciencia le da la oportunidad de disfrutar y saciarse, sin llegar a abusar.

    Experimente con el sabor y satisfacción

    Ponga su atención en el sabor y sensación de cada bocado. ¿Qué siente? ¿Cuántos bocados necesita para sentirse satisfecho? Deje que cada prueba le diga cuánto es suficiente.

    Unir mente y cuerpo al comer realmente puede marcar diferencia en su vida y relación con la comida. Al disfrutar de cada bocado que toma, le hace más conciente de sus elecciones también. Probablemente elegirá algo que disfrute más y a la vez nutra, que escoger cualquier cosa por salir del paso.

    Al practicar más estas destrezas puede aplicarlas fácilmente en cualquier situación, ya sea cuando come solo o cuando está en fiestas rodeado de amigos y elecciones de comida. Si aplica el disfrutar cada bocada, verá que tampoco abusará en situaciones de abundancia y fiesta.

    Cada día recuerde el compromiso de comer concientemente. Una comida al día hará gran diferencia.

 

San José, Costa Rica
Junio 2011