Conozca la realidad sobre las dietas “rápidas”

Rebeca Hernández, Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld
rhernandez@saborysalud.com

Aquellos que necesitan perder peso, se han vuelto un grupo vulnerable a las armas del mercadeo.

El hecho de lograr las metas esperadas rápido y con el mínimo esfuerzo, es tentador para cualquiera. Además, la publicidad suele ir reforzada por una persona que puede dar fe de que le funcionó, y aunque no se mencioné en el anuncio, probablemente usted conoce a alguien que puede atestiguar de la efectividad.

Por la restricción extrema que implican muchas de estas dietas y suplementos maravilla, es lógico que funcionen al corto plazo. Cualquiera que sobreviva las restricciones perderá peso. Lo que no se suele conocer es lo que sucede una vez que el “cuento de hadas” termina, ¿se pierde peso y se mantiene feliz para siempre?

Lamentablemente, estas “dietas” mas bien se convierten en la puerta de entrada a un ciclo de sube y baja, en el cual muchos quedan atrapados. El peso se pierde rápido mientras se mantiene la restricción, pero una vez que deja los suplementos, o vuelve a comer de lo que le señalaron como prohibido, recupera el peso más rápido de lo que lo perdió. Al aumentar probablemente se busca otra medida aún más extrema, más restricción, y se repite el ciclo.ç

En el mejor de los casos solo se recupera el peso. Muchas personas entran una interminable lucha. La restricción extrema, llega a ser mas bien un detonante de atracones, además, muchos caen en la preocupación extrema por el peso y la comida hasta llegar a un trastorno de alimentación. Sus vidas empiezan a girar en función de la comida y en lograr el peso deseado.

¿Cómo evitar caer en este círculo?

Lo importante es estar atento a no dejarse seducir por fórmulas mágicas. Si suena muy bueno para ser cierto, es porque lo es. Los siguientes son 5 señales de dietas ó fórmulas de las que debe alejarse:

Incluyen un “quemador de grasa”.

El tomar una pastilla que queme grasa sin esfuerzo, es probablemente la estrategia publicitaria más tentadora. La triste realidad: NO EXISTE FORMULACIÓN QUE LOGRE “QUEMAR GRASA”. Si empiecen por mencionarle un “quemador”, puede estar seguro que le engañan.

Los ingredientes más populares de éstos la cafeína y el te verde, lo que han probado tener es un efecto mínimo cuando se usan extractos puros específicos y en cantidades altas. Este efecto mínimo no es si quiera suficiente para lograr la perdida de 1 kg por mes.

A estos ingredientes vienen adicionados muchos otros “naturales”. Se debe tener claro que “natural” no es sinónimo de seguro. Muchos pueden tener efectos secundarios e interacciones con otros medicamentos igual de peligrosos que cualquier pastilla con prescripción. Uno de los que más reportes de toxicidad y efectos negativos ha reportado es el ácido hidroxicítrico HCA, también llamado sinefrina, que actualmente está presente en muchos de estos suplementos. De éste, han habido muchos reportes sobre toxicidad al hígado.

Muchos también incluyen laxantes y diuréticos, que lo que causan es una pérdida de agua rápida, la cáscara sagrada u hojas de sen, son los laxante más populares. Su uso crónico puede llevar a tolerancia por parte del intestino, la persona llega a depender de estos para tener movimientos intestinales.

Además se debe considerar que estos productos no tienen regulación. No se puede estar seguro de qué es lo que exactamente contienen.

Cambia una o más comidas por costosos suplementos.

Los sustitutos de comida en batidos o barras no tienen nada de mágico. Simplemente son una formulación baja en calorías, y probablemente alta en fibra para estimular la saciedad. Como implican mucho menos calorías que las que usualmente se comen en una comida, ocurre la pérdida de peso.

El pequeño y obvio problema: ¿cuánto tiempo puede soportar vivir de batidos o barritas? Al dejarlos y volver a sus comidas habituales es cuando el peso se empieza por supuesto a recuperar.

Elimina un grupo de alimentos por completo.

El grupo más popular a eliminar son los carbohidratos. En esta última década se han asociado como el mayor culpable del aumento de peso.

Es lógico que al eliminarse se baja de peso rápido. Como la dieta usual está basada en carbohidratos, al eliminarse la disminución de calorías es suficiente para producir la pérdida. Además los carbohidratos están asociados a reservas de agua. Al dejar de consumirse se pierde agua rápidamente y también peso.

¿Qué sucede cuándo vuelve a probar una tajada de pan? El peso aumenta también rápido como disminuyó!

Si bien es cierto que las harinas refinadas como pan y arroz blanco, repostería y otros dulces, no son nada saludables y sí pueden contribuir al sobrepeso, el problema radica cuando una dieta elimina todo carbohidrato sin discriminar, y asume que usted debe mantener esto para siempre.

No todos los carbohidratos son iguales, todos los ricos en fibra que no producen elevaciones en el azúcar son totalmente compatibles con una buena alimentación y pérdida de peso. Lo que se debe saber es aprender a incluirlos en proporciones apropiadas, así como balancearlos con el antojo ocasional.

Es poco realista que nunca quiera volver a probar un dulce, así que un plan adecuado incluye aprender manejar estos antojos con moderación.

Consiste de un solo “menú” que debe seguir, y todo el que acude tiene uno similar. No hay plan de mantenimiento.

Con un “menú” pre establecido, muy bajo en calorías cualquiera pierde peso. Pero por cuánto tiempo va a desayunar todos los días galleta de soda con queso light?

En los centros en que se distribuyen estos planes, están lejos de enseñarle a comer saludablemente. Al acabar el plan, y no tener guía de cómo continuar empieza la recuperación acelerada de peso.

Usualmente son dietas estándares establecidas por una franquicia, y no hay nutricionistas o médicos para supervisar su perdida de peso o explicar algo. Su objetivo es solo hacerle bajar de peso por estética, no hay monitoreo del estado de salud durante el plan.

Le definen un peso “ideal” que probablemente nunca ha tenido en su vida.

Otra característica omnipresente de centros que ofrecen soluciones mágicas, es que definen a sus participantes pesos extremadamente bajos que probablemente nunca alcanzaran.

No existe un “peso ideal”. Para cada persona lo que se recomienda es un rango según su estatura y estructura corporal. Este rango se puede estimar fácilmente utilizando el Índice de Masa Corporal (IMC). Se obtiene dividiendo el peso entre la estatura en metros elevada al cuadrado. Una persona tiene peso adecuado siempre que su IMC sea entre 18.5 y 24.9 kg/m2. No se tiene que estar hacia el extremo bajo, una persona estará saludable entre los medios, de 21 a 24.9. Cualquier peso en este rango es saludable. De 24.9 a 29.9 kg/m2 la clasificación es sobrepeso, y mayor a 30 obesidad.

También debe tener presente que si su IMC nunca ha estado en el rango de menor a 24.9 no es realista que llegue a este. El rango de sobrepeso es perfectamente saludable, si usted es una persona activa con una buena alimentación, simplemente puede que su peso saludable sea un poco más alto por una contextura gruesa.

En cualquier lugar que le insten a alcanzar un peso que nunca ha tenido, inferior a un IMC de 24.9, como único ideal que debe tener, no es de confiar!

San José, Costa Rica
Junio 2011