Cómo aliviar el estreñimiento en los niños

Rebeca Hernández, Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld
rhernandez@saborysalud.com



El estreñimiento es uno de los problemas digestivos más comunes de la niñez. Por ser un problema tan frecuente, las estrategias para el manejo son de amplio dominio popular, pero lamentablemente muchas de estas pueden resultar dañinas para el niño.

Lo más importante es definir primero lo que se considera como estreñimiento. Muchos padres se preocupan si su hijo no va al baño diario, sin embargo, un movimiento cada dos días puede ser considerado normal.

Muchas entidades internacionales han tratado de tener un consenso en lo que se puede definir problemático. El Consenso de París sobre Terminología de Estreñimiento en Niños (PACCT) en el 2005 definió estreñimiento como la ocurrencia de dos ó más de los siguientes criterios en las últimas 8 semanas:

  • Frecuencia de defecación de menos de 3 veces por semana
  • Incontinencia fecal de menos de una vez por semana
  • Fecaloma: heces duras, en forma de piedras
  • Defecar un volumen grande de heces
  • Dolor al defecar
  • Tendencia a retener la defecación por miedo a dolor

Por lo tanto, no es solo que el niño vaya poco frecuente al baño, sino que debe estar atento a otros signos que se pueden manifestar como:

  • Dolor e inflamación de estómago por retener las heces
  • Pérdida de apetito por sentirse lleno.
  • Náuseas.
  • Signos de que evade la defecación (toman posturas como cruzar piernas, ponerse rojos)
  • Llanto al defecar
  • Heces en su ropa interior.

El pico de incidencia de la constipación en niños es entre los 2 y 4 años, que incluye la edad en que inician a usar el baño por si solos, y de nuevo en la edad en que empiezan a ir a la escuela, momento en que el uso del baño se regula y puede parecerles un lugar muy poco agradable para ir.
 
Causas        

En algunos casos el estreñimiento es un síntoma, y no el problema en si. Cuando hay alguna enfermedad de por medio, usualmente el diagnóstico se hace desde los primeros meses de vida, ya que otros síntomas darán la voz de alerta.
Las causas comunes pueden ser enfermedades congénitas (que son raras, y pueden representar el 10% de los casos), intolerancia a la leche, enfermedad celiaca, diabetes tipo I, entre otros.

El estreñimiento en la niñez temprana es usualmente FUNCIONAL, lo que significa que no hay causa orgánica, y usualmente se debe a la retención deliberada de las heces. Se ha estimado en que en un 90 a 95% de los niños ésta es la causa, y se desarrolla a partir de un evento detonante, que puede haber sido una sola experiencia dolorosa.

Desde muy pequeños los niños ya han desarrollado la capacidad de reconocer el dolor, y retener la memoria de este, por lo que harán cualquier cosa para evitarlo de nuevo. Esto se convierte en un ciclo doloroso, el recto eventualmente se estira para acomodar la masa fecal retenida, la sensación se disminuye y disminuye la capacidad de relajación del recto. Por lo tanto, hasta una evacuación normal puede ser incómoda y dolorosa

Por supuesto, la segunda causa más importante es la dieta, lo cual también es un problema a esta edad. Los niños se pueden hacer muy selectivos, teniendo una dieta basada en alimentos refinados, y un mínimo de frutas, vegetales, y otros ricos en fibra.

Tratamiento

Antes de iniciar con laxantes, se deben identificar bien las causas y utilizar primero otras líneas de tratamiento. 

En caso de niños que pueden mostrar además de estreñimiento, detención en su desarrollo o crecimiento normal, se debe consultar con el médico para descartar enfermedades como causa.

Una vez que se ha descartado enfermedades, el siguiente paso es trabajar junto con el niño en mejores hábitos de evacuación y en técnicas para disminuir la ansiedad que pueden tener por ir al baño.

Los cambios de comportamiento y técnicas de reducción de ansiedad han demostrado ser bastante exitosos en el tratamiento de estreñimiento. Se pueden trabajar junto con el pediatra o psicólogo. Al niño se le enseñan técnicas para evacuar sin dolor, como relajar piernas y pies, tomar una respiración profunda, sostenerla y pujar al sostener la respiración. El comportamiento se estimula por medio de motivación y recompensas, hasta desarrollar una rutina de evacuación saludable.
Estás técnicas se recomiendan como primera línea, ya que así le da la confianza al niño al empoderarlo con buenos hábitos, no es invasivo y permite mantener buenas relaciones entre toda la familia, sin ponerle presión al niño.

Tratamiento nutricional

El otro objetivo del tratamiento será mejorar la alimentación del niño, en lo que la clave es aumentar la fibra de la dieta.

¿Cuánta fibra?

En niños, el Instituto de Prevención de Cáncer de Estados Unidos, estableció la recomendación de consumir el equivalente de edad + 5 gramos de fibra diaria, para las edades de 2 a 20 años. Esta cantidad se ha evaluado en diferentes estudios, encontrándose que es suficiente para lograr reducir el riesgo de estreñimiento, más no tiene valor terapéutico.

Edad + 5 gramos, no es mucho, y es una cantidad lógica que se puede tener de meta con los niños, para una niña de 4 años, serían solo 9 gramos de fibra diaria.

En promedio estos son los aportes de fibra de los principales alimentos:

  • Vegetales cocidos: ½ taza – 1.5 a 3 gramos fibra
  • Vegetales crudos: 1 taza – 1.5 a 3 gramos fibra
  • Frutas: 1 taza – 0.5 a 2 gramos fibra
  • Leguminosas (lentejas, garbanzos, frijoles negros, arvejas): ½ taza – 4 a 6 gramos
  • Nueces y semillas: 1 cucharada – 1 gramo
  • Palomitas de maíz: 3 tazas – 3 gramos
  • Pan integral: 1 tajada – 1.5 gramos
  • Avena: 1/3 taza – 1.7 gramos
  • Tortilla de maíz: 1 mediana – 1.4 gramos
  • Gallo pinto: ½ taza – 2.5 gramos

¿Cómo mejorar su alimentación?

El objetivo es que el niño tengo una alimentación saludable y variada para siempre, no crearle un trauma que mas bien lleve a que evite lo que usted está tratando de promover.

Estrategias que puede aplicar son:

  • TENGO UN HORARIO FIJO DE COMIDAS PARA EL NIÑO Y RESPÉTELO ANTE TODO.

La capacidad gástrica de niños pequeños es poco, por lo que necesitan comidas pequeñas y frecuentes. Lo ideal es que realicen 3 comidas principales moderadas y 2 a 3 meriendas.

Defina un horario y respételo ante todo, que fuera de este, solo puedan beber agua. Esto les da estructura, y además, el comer frecuentemente también mejora la digestión.

  • Haga las comidas principales en familia.

Los niños aprenden con el ejemplo en un ambiente agradable. Los más pequeños imitan lo que sus padres y hermanos mayores hacen. Si se les sirve alimentos que para ellos son novedosos, observan como otros los toman y disfrutan ellos también van a querer.

No pretenda que coman espinacas, si usted tampoco las come o las sirve!!

  • Incluya en cada comida un alimento que sea novedoso para el niño, junto con otros que ya conozca. No lo presione para que lo coma, sírvalo y no comente de forma negativa o positiva si lo como o no. Simplemente se la da la opción.

Para favorecer que lo acepte, trate de ofrecerlo varias veces de diferentes formas. Puede ser que la zanahoria cruda le guste, pero no la cocida, o que le guste el tomate con mayonesa pero no solo.

  • Repita, si un día dice que no quiere pepino, esto no significa que no le guste. Los niños necesitan de 15 a 20 exposiciones para aceptar algo nuevo, así que siga sirviéndolo. Repita pero sin insistir, simplemente lo vuelve a poner en la mesa y le da la opción de probarlo o no.

SOBRE ALIMENTOS

  1. Evite que se llene con galletas y otros refinados. Limite a una opción refinada por día, el resto del día déle alternativas con más fibra, como fruta de merienda, tortillas ó pan integral con queso o frijoles, etc.
  1. Evite exceso de jugos azucarados. Estos lo llenan y hacen que tenga poco apetito para lo que realmente le alimenta. Evite también las frutas en jugo, ya que estos no tienen la fibra que necesita para combatir el estreñimiento.

Lo ideal es que se hidraten solo con agua, y las frutas las coman enteras.

  1. Evite que su alimentación tengo exceso de alimentos ricos en grasas como papas tostadas, repostería, comidas rápidas, alimentos fritos y grasas adicionadas como mantequilla, paté, queso crema, natilla, etc.

El exceso de grasa se ha demostrado empeora el estreñimiento.

  1. Trate de aumentar la fibra con lo que el niño ya acepta. Procure incluir en cada comida algo que le guste y sea en rico en fibra.

Por ejemplo, si solo le gusta el melón, y no acepta otras frutas, no importa, ofrézcale todos los días melón, para hacer que coma una fruta. Poco a poco empiece a mezclarlo con otros, o darle otros tipos de fruta.
 
      Si le gusta el gallo pinto, puede repetirlo además del desayuno.

  1. “Esconder vegetales”.

Lo ideal es que los niños aprenden a reconocer los vegetales a apreciar su sabor y disfrutarlos, pero un niño quisquilloso con estreñimiento, puede necesitar la ayuda extra de un poco de creatividad.

Puede aumentar el contenido de fibra de quequitos, galletas o panes caseros agregando vegetales y frutas que también den un sabor dulce, por ejemplo zanahoria, banano, ciruelas, manzanas, peras, todos están son una buena alternativa para este tipo de recetas.
 
Otros vegetales se pueden mezclar bien con un salsa de tomate por ejemplo, para hacerles una pizza o spaghetti, como zanahoria, zucchini, etc.

El puré de papa se puede enriquecer agregando coliflor, que bien batida pasa desapercibida.

EJEMPLO DE MENÚ SIMPLE

Desayuno: Cereal con pasas, almendras y leche (sino les gusta el alto en fibra, se le pueden agregar las pasas a cualquier otro cereal)
Merienda: Helado con fruta (puede hacerse la fruta en puré para un topping tipo Gerber, sino le gusta entera)
Almuerzo: Puré de papa con coliflor + pollo en tiritas
Merienda: Muffin de zanahoria
Cena: Quesadillas: tortillas de maíz con queso y tomate

San José, Costa Rica
Mayo 2011