Alimentación y hemorroides

Rebeca Hernández A., Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld
rhernandez@saborysalud.com

Se estima que al llegar a los 50 años la mitad de la población ha experimentado los síntomas clásicos de hemorroides, que incluye dolor en el recto, sangrado y prolapso en algunos casos (cuando se proyectan hacia el canal anal).

Las hemorroides se forman cuando las venas que se encuentran debajo de las membranas mucosas que recubren la parte inferior del recto y del ano, se inflaman y se distienden, de forma similar a las venas varicosas que se pueden formar en las piernas.

Existen dos tipos de hemorroides; los internos, que se forman en el recto inferior, y los externos, que se forman debajo de la piel que envuelve el ano.

Los internos no suelen provocar dolor, incluso cuando sangran, solamente producen un leve sangrado al defecar. Sin embargo, pueden llegar a extenderse hacia el ano, causando mucho dolor e irritación. Las hemorroides externas pueden ser los que causan mayor dolor e incomodidad, ya que la piel que está sobre ellos se irrita y erosiona. Además, si se forma un coágulo dentro de uno de éstos, el dolor puede ser muy fuerte, al disolverse puede dejar el exceso de piel que se había extendido por el coágulo “colgando” favoreciendo la irritación.

Si bien son bastante molestos, la buena noticia es que pequeños cambios en la dieta pueden ayudar de forma significativa a reducir el sangrado e irritación asociado a los hemorroides, y a prevenir que se formen más.
Aunque se desconoce con certeza su causa, se cree que el estreñimiento y el ejercer más presión al defecar, todo lo cual interfiere con el flujo de sangre al área, es lo que más favorece que se agranden los vasos sanguíneos, razón por la cual una alimentación que ayude a mantener la digestión regular, y evite la formación de heces duras es clave en disminuir los síntomas y prevenir su desarrollo.

El aumentar la fibra en la dieta, es lo que ha demostrado ser más efectivo para el propósito de aliviar el dolor y disminuir el sangrado. Con solo llegar a consumir lo recomendado de fibra por día se regula el tránsito intestinal, haciendo que los movimientos sean más frecuentes y que las haces sean más fáciles de evacuar.

Se debe tener presente, que la fibra soluble es la que más ayuda a las personas con hemorroides, ya que la fibra insoluble tiende a producir heces más pesadas que pueden causar mas bien más dolor al evacuarse. Asimismo, incluir un exceso de forma rápida puede favorecer un exceso de gases y dolor abdominal, así que se debe empezar a incluir de forma gradual, y seleccionando bien las fuentes sila dieta ha sido típicamente pobre en fibra.

A continuación, los puntos más importantes sobre cómo incluir la fibra en la dieta para ayudar al control de los síntomas de hemorroides:

1. Déle prioridad a la fibra soluble.

Es la que es soluble en agua, por lo que ayuda a disminuir el estreñimiento, pero sin favorecer que el volumen de las heces aumente en gran cantidad y sea más difícil de evacuar. Las fuentes son:

- Leguminosas: arvejas, frijoles, garbanzos, lentejas (tienen los 2 tipos de fibra)
- Nueces (almendras, avellanas, macadamias, maní, marañones, nueces)
- Avena en hojuelas y salvado de avena
- Pulpa de algunas frutas: bayas en general, ciruela fresca, ciruela deshidratada, cítricos (en la parte blanca), fresas, higos, kiwi, manzana, melocotones, pera.
- Vegetales

La fibra insoluble se encuentra principalmente en los cereales enteros. Como:

- Pan integral
- Maíz: elote, tortillas de maíz
- Cereales: cereales de desayuno integrales (primeros ingredientes que sean harina integral y aportar al menos 2 gramos de fibra por porción), cebada, salvado de trigo, palomitas de maíz
- Todas las leguminosas: arvejas, frijoles, garbanzos, lentejas
- Semillas: linaza, ajonjolí, semillas de girasol
- Cáscaras de frutas
- Vegetales (en especial apio, lechuga, pepino, tomates, zanahoria, y zucchini)

Lo importante es darle prioridad a la fibra soluble y consumir las fuentes de fibra insoluble en menor proporción.

2. Agregue la fibra de forma GRADUAL EN SU DIETA.

La recomendación para un adulto es consumir 25 gramos de fibra para mujeres y 30 a 35 gramos para hombres, si su dieta ha sido siempre baja en fibra, lo mejor es que empiece agregando la fibra en la dieta GRADUALMENTE, sino inevitablemente tendrá malestar intestinal e inflamación. Una buena estrategia es iniciar agregando unos 5 gramos por semana, que puede ser el equivalente a incluir a la dieta uno o dos alimentos buenas fuentes de fibra a la semana, como sustituto de otros bajos en fibra. Por ejemplo, si su merienda es un paquete de galletas cambiarlo por una fruta pequeña fuente de fibra soluble, o disminuir las harinas del almuerzo y adicionar ½ a 1 taza de vegetales no harinosos.

3. Identifique fuentes de fibra irritantes.

La tolerancia de todas las personas es diferente, y aquellos con colon más sensible pueden no tolerar bien todos los alimentos altos en fibra. Al incluirlos de forma de gradual y en pequeñas cantidades puede ir notando si otros le irritan más que otros, y qué debe evitar. Si su dieta ha incluido regularmente fibra, pero sospecha que algo le irrita lleve un diario de alimentos por 3 a 5 días, anotando de forma detallada todo lo que come (incluyendo condimentos que adiciona, cantidades, bebidas, etc.), hora de la comida, y síntomas intestinales posteriores. De esta forma puede identificar si un componente alto en fibra de la dieta está causando el malestar. Elimine el alimento del cual sospecha, si los síntomas ceden después de la eliminación, evítele o consúmalo solo ocasionalmente.

Entre los principales irritantes:

  1. Leguminosas: frijoles, garbanzos, lentejas, arvejas, frijoles de soya
  2. Vegetales crucíferos:  brócoli, coliflor, coles de Bruselas, bok choy, repollo, nábanos, repollo
  3. Cebolla y vegetales relacionados (cebollines, puerros, ajos, etc.)
  4. Algunas frutas ricas en pectina: como manzana, peras, melocotones, ciruela kiwi
  5. Nueces y semillas

4. Prepare ciertos alimentos altos en fibra de tal forma que disminuya sus componentes irritantes.

La acción mecánica sobre los alimentos y los métodos de cocción pueden disminuir un poco la fibra, y/o los compuestos que causan la irritación del colon. Algunas estrategias son:

  1. Leguminosas: déjelas remojar durante la noche, por la mañana elimine el agua, ya que aquí quedan los carbohidratos que se fermentan y producen los gases. Cocínelas en otra agua diferente, y después vuelva a eliminar esta agua. Use el mínimo de condimentos, también elimine las cáscaras de las que las tienen (como los garbanzos). Prepararlas molidas o en puré también favorece su digestión.
  2. Vegetales: elimine la cáscara y consúmalos bien cocidos. Si bien al eliminar la cáscara se pierde un poco de fibra, los pueda tolerar mejor si su digestión es sensible. Para cocinarlos puede hacerlo al vapor, en el microondas u horneados, ya que así pierden menos nutrientes.
  3. Frutas: eliminar la cáscara y cocinarlas ligeramente también mejora su tolerancia. Cocidas en microondas u horneadas con edulcorante y canela, son excelentes como postres.

5. Consuma suficientes líquidos.

Aunque su consumo de fibra sea adecuado, la falta de líquidos le puede llevar a más estreñimiento a inflamación, ya que son esenciales para la movilización de la fibra a través del intestino.

La ingesta mínima recomendada de líquido es en promedio30 a 35 ml por kg de peso al día. Para una mujer promedio de 60 kg, esto representa entre 1800 a 2450 militros (o 1.8 a 2.5 litros (8 a 10 vasos). Personas que realizan actividad física y/o viven en zonas cálidas requerirán más. TODO LÍQUIDO CUENTA.. No tiene que ser solo agua, pero por supuesto esto es lo ideal.

Líquidos con los que se debe TENER CUIDADO:

1. Jugos de frutas: el azúcar de las frutas puede promover la inflamación abdominal en algunas personas.
2. Café: aunque tiene efecto laxante inicial, el frijol del café contiene muchas enzimas que pueden irritar el tracto gastrointestinal causando dolor e inflamación. Aunque al principio cumple el propósito de disminuir el estreñimiento, el movimiento fuerte del intestino, lleva a que como consecuencia después a que se enlentezca más la digestión, empeorando la condición con el tiempo. Analice bien el efecto que causa en usted. Si le tolera un consumo de 3 a 4 tazas al día es adecuado.
3. Bebidas carbonatadas
4. Leche: en exceso puede favorecer el estreñimiento y para los intolerantes también la inflamación y gases abdominales.

Otros puntos a considerar

  • Uso de laxantes y suplementos de fibra

Aunque pueden ayudar a aliviar el estreñimiento, no se recomiendo que los utilice a largo plazo y sin supervisión médica.

Laxantes estimulantes, que contienen un químico llamada sena, actúan a nivel de sistema nervioso estimulando a los músculos de los intestinos a contraerse. Si se toman de forma regular pueden llegar a dañar las terminaciones nerviosas, y la persona puede llegar a desarrollar tolerancia a estos.

Por otro lado, el uso de suplementos de fibra ha demostrado ser efectivo en disminuir los síntomas y el sangrado asociados a hemorroides. Son seguros, y solamente pueden causar leves síntomas gastrointestinales (como inflamación y dolor abdominal) que ceden con el tiempo. Los suplementos de fibra soluble como psyllum o de goma guar son los más recomendados, la goma guar se suele tolerar mejor, ya que produce menos síntomas gastrointestinales secundarios. Si va a utilizar un suplemento, es imperativo que cuide su consumo de líquido, ya que la falta de líquido puede favorecer más bien el estreñimiento.

  • Consumo de chile y otras especies

Muchos asocian la comida picante como un factor que puede hacer más severos los síntomas de hemorroides. Sin embargo, un estudio reciente demostró que esto es solo un mito y que los pacientes con hemorroides de segundo y tercer grado, no se ven afectados por su consumo, así que no hay problema que consuman especies picantes si lo deseen. Esto se comprobó comparando el consumo de una cápsula concentrada de chile rojo picante en polvo vs placebo, durante una semana.

Por otro lado, este mismo tratamiento se estudio en pacientes con fisura anal, encontrándose que sí pueden sufrir un aumento en severidad de los síntomas de ardor y dolor.