Cuando se habla de nutrición, inmediatamente se piensa en comer sano, bajar de peso y hacer ejercicios para mantenernos “en línea”, además de la importancia que todo lo anterior tiene, debemos preocuparnos por las cosas que nos decimos a nosotros mismos que nos impiden tener patrones alimenticios saludables.
MSc. Adriana Avila Livak
Psicóloga Clínica
Tel:22346070, Cel:88877088
adriavila16@gmail.com

Cuando se habla de nutrición, inmediatamente se piensa en comer sano, bajar de peso y hacer ejercicios para mantenernos “en línea”, además de la importancia que todo lo anterior tiene, debemos preocuparnos por las cosas que nos decimos a nosotros mismos que nos impiden tener patrones alimenticios saludables.
Cuando se habla de trastornos alimenticios no solo se refiere a hábitos alimentarios inadecuados o excesivos deseos por adelgazar, se refiere a aspectos como desequilibrios emocionales, problemas de personalidad, distorsiones de percepción, baja autoestima, baja tolerancia a la frustración, hostilidad, entre otros aspectos que forman el trastorno alimenticio como tal.
Una forma de detectar que tan distorsionada está nuestra imagen corporal es detectar que es lo que nos decimos a nosotros mismos. Detectar pensamientos que impiden tener control sobre patrones alimenticios destructivos. Hay varios ejemplos que frases que pueden identificar nuestros patrones de pensamiento:
Todos estos pensamientos erróneos, generan un sistema de creencias distorsionado sobre lo que es la conducta alimentaria y esto mantiene los síntomas presentes. Además de esos pensamientos, creer que tomar mucha agua, comer carbohidratos o usar cierto tipo de ropa implica un aumento de peso lleva a las personas a buscar información referente a contenidos calóricos, dietas o estrategias de adelgazar que muchas veces no son las más adecuadas.
Ofrecer una correcta información nutricional, mantener una dieta balanceada e información sobre consecuencias negativas de muchas prácticas se convierte en objetivos fundamentales del tratamiento de cualquier trastorno alimenticio.