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Alcohol y la cintura
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By Sabor y Salud
Published on 01/6/2010
 
Si bien muchos culpan a la cerveza como responsable de los “rollitos en la cintura”, estudios recientes han demostrado que no es precisamente su elección de licor lo que tiene el efecto de llevar las libras extra a la cintura, sino la frecuencia de los ciclos de abuso de alcohol.

Alcohol y la cintura

Rebeca Hernández Acuña, Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld

rhernandez@saborysalud.com

Si bien muchos culpan a la cerveza como responsable de los “rollitos en la cintura”, estudios recientes han demostrado que no es precisamente su elección de licor lo que tiene el efecto de llevar las libras extra a la cintura, sino la frecuencia de los ciclos de abuso de alcohol.

Lo que se ha caracterizado recientemente como tener el hábito de “BINGE DRINKING”, es lo que comprobado ser más dañino para la cintura y para el corazón. Traducido directamente a español BINGE DRINKING significa “atracón” de alcohol, o más simple “hartarse de alcohol”, y se refiere precisamente a eso, un consumo excesivo de alcohol, en un corto período de tiempo, a diferencia de una distribución moderada a través de la semana o mes, dicho de manera simple, es lo que muchos llaman “acumular para el fin de semana” o “acumular para las fiestas”. Aunque no hay una definición universal de lo que se puede considerar como beber por “exceso”, en los estudios se ha definido como más de 4 bebidas alcohólicas por momento de consumo. Lo preocupante, es que esta forma de consumo de alcohol, es lo que suele ser más común en la población actual, el beber el fin de semana en exceso hasta puntos de intoxicación.

¿Por qué es más dañino acumular?

A parte de las razones obvias, muchos se preguntaran cuál es la diferencia de distribuir sus bebidas vs acumular 14 ó más para el domingo..

En varios estudios recientes, sorprendentemente se ha encontrado que quienes beben de forma FRECUENTE, que consumen una bebida diaria, presentan y mantienen a través de los años, menor acumulación de grasa abdominal (medido según circunferencia de cintura o pliegue abdominal) a diferencia de quienes consumen alcohol pero de forma menos frecuente. Incluso, entre quienes dicen solo beber los fines de semana, aquellos que beben más días del fin de semana, presentan menor acumulación de grasa abdominal, que quienes reportan beber solo 1 día del fin de semana.

Ahora esto no significa, que es entonces mejor tomar 14 bebidas diarias. Dentro de todos los niveles de frecuencia de consumo, la grasa abdominal aumenta, al aumentar la cantidad de bebidas promedio por ocasión. De nuevo, el efecto de la cantidad es todavía más dañino entre quienes beben en exceso de forma esporádica, consumir más de 4 bebidas con menores frecuencias es lo que se relaciona con mayores niveles de grasa abdominal.

El tipo de licor por otro lado, no ha mostrado ningún efecto sobre los rollitos abdominales. Aquellos que beben cerveza con MODERACIÓN, a diario no presentan mayor acumulación abdominal.

Si bien aún no se comprende bien, el porque de este efecto, son varios mecanismos los que se han propuesto. Por un lado, se ha visto que cuando se consume alcohol de forma frecuente se activan otros “sistemas” que favorecen el uso del alcohol como sustrato para la producción de calor, así de esta forma se “gastan” más calorías en lo que es producción de calor, y no se acumulan. Por otro lado, dosis bajas de alcohol a diferencia de dosis altas estimulan el gasto calórico, por lo tanto si se consumen cantidades moderadas de forma frecuente es posible que más de lo que se consume se “queme” y no se acumule.

El problema de las “llantitas”

Más que un problema de estética, el acumular grasa abdominal, representa una amenaza terrible al corazón y salud. Además de ser la grasa estar más cercana a los órganos, es una grasa que presenta características metabólicas diferentes. Puede liberar más ácidos grasos libres, y por su cercanía al hígado, favorece que a partir de éstos se eleven los niveles de colesterol y triglicéridos. Además, pueden interferir con el manejo de la insulina por parte de este órgano, aumentando así el riesgo de llegar a desarrollar resistencia a insulina y diabetes tipo 2.

De hecho, probablemente, parte importante de los efectos negativos del alcohol en exceso, se deben a la acumulación de grasa abdominal.

Las dos caras del alcohol

Sobre los efectos del alcohol en el peso y la salud, se puede decir que es un asunto de “dos caras”. Su lado “oscuro”, como se explicó se observa cuando se abusa de la cantidad, y en especial cuando se adopta el típico patrón de abuso esporádico vs su consumo moderado.

¿Pero que se puede considerar moderado? La MODERACIÓN, se ha venido a definir como el máximo consumo que permite obtener los beneficios del alcohol sin que se manifieste su “lado dañino”. En mujeres la recomendación se ha limitado a 1 bebida alcohólica diaria, ya que dos ó más bebidas diarias pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de mama hasta en un 41%. En hombres se ha definido como 2 bebidas alcóholicas diarias, más de esto en otros estudios mas bien aumenta el riesgo de enfermedad del hígado y enfermedad del corazón.

  • 1 bebida equivale a:
  • 1 cerveza de 330 ml
  • 1 copa de vino de 140 ml
  • 40 ml de licores como whisky, vodka, ron, tequila

Cuáles son los beneficios si se toma con moderación?

El alcohol con MODERACIÓN ha probado tener muchos beneficios, y en los últimos años se ha comprobado que el efecto positivo se obtiene de todo tipo de alcohol y no de una bebida específica. Entre los beneficios del consumo moderado se pueden citar:

  • Disminuye el riesgo de infarto, apoplejía, enfermedad vascular periférica, muerte súbita, y muerte en general por problemas cardiovasculares entre un 25 y 40%. Esta protección se asocia a diferentes efectos como aumento del colesterol “bueno” HDL, disminución en la tendencia a la formación de coágulos, y mejora en la sensibilidad a insulina.
  • Prevención de diabetes tipo 2, probablemente por la mejora en la sensibilidad a insulina.
  • Disminución del riesgo de desarrollar piedras en la vesícula

La mejor forma de balancear el alcohol

En definitiva si su propósito de año nuevo es marcar “cuadritos”, debe empezar por reevaluar sus hábitos en torno al licor. El “hartarse de alcohol” o “beber hasta morir” es lo que desafortunadamente predomina en las fiestas, además de las consecuencias negativas inmediatas, como se explicó, puede ser uno de los mayores culpables de las libras extra en la cintura.

La clave es empezar a distribuir mejor las bebidas, idealmente limitándose a 2 por día. Sin embargo, no existe una recomendación que se pueda dar totalmente puntual en cuanto al consumo de alcohol, ya que esto va a depender de muchos factores personales, y de identificar si los beneficios compensan los riesgos del consumo. Para definir qué es lo mejor para usted estos son algunos puntos clave a considerar:

  • En el caso de mujeres embarazadas, alcohólicos en recuperación, ó aquellos con daño al hígado pre existente, los riesgos del consumo moderado inclusive, son más que los beneficios, así que se recomienda evitarlo totalmente.
  • En aquellos que consumen varios medicamentos que pueden interactuar con el alcohol, también los riesgos son mayores que los beneficios, así que lo mejor es abstenerse.
  • Para mujeres en riesgo de cáncer de mama, puede ser más importante limitarse a 1 sola bebida, ó abstenerse.
  • Si está buscando bajar de peso, debe estar conciente que cada bebida alcohólica aporta entre 100 y 200 calorías, esto sumado a las comidas navideñas, puede pasarle una factura muy alta en la ingesta calórica diaria, y en kilos extra de enero..

Ácido fólico contra efectos negativos

El ácido fólico es una de las vitaminas del complejo B, encargada de varias funciones claves a través de la vida. Primero que todo, es clave para el desarrollo de la médula espinal en el embrión, también tiene la responsabilidad de participación en la formación de ADN, por lo que es esencial para la división celular apropiada.

El alcohol en exceso bloquea la absorción de ácido fólico, y lo inactiva en la sangre y tejidos. Este es probablemente el mecanismo a través del cual el alcohol aumenta el riesgo de cáncer, interfiriendo con la división celular.

Obtener ácido fólico extra, ha demostrado proteger contra el mayor riesgo de cáncer por el alcohol. En el Estudio de las Enfermeras de la Universidad de Harvard, se encontró que quienes consumían más de una bebida alcohólica diaria, pero mantenían los niveles más altos de ácido fólico en sangre, tenían 90% menos riesgo de desarrollar cáncer de mama, que aquellas con los niveles más bajos de la vitamina. Se ha sugerido que la ingesta de 600 ucg diarios es lo adecuado para contrarrestar los efectos negativos del consumo moderado en el riesgo de cáncer.

Nótese que esta cantidad puede proteger contra el riesgo del consumo MODERADO , no excesivo, así que no se trata de beber en exceso y confiar que un suplemento de ácido fólico puede proteger.