Normal weight obese (personas delgadas - obesas) - una nueva clasificación para el peso

Kathryn von Saalfled, Nutricionista
Clìnica de Nutrición von Saalfeld
kvsaalfeld@saborysalud.com

Si cree que por ser naturalmente delgada, no tenga que comer saludable o hacer ejercicio, puede estar bastante equivocada. El ser delgado no es necesariamente sinónimo de saludable, y de hecho muchas personas que con sus medidas delgadas presentan algunos mismos síntomas que los obesos, como colesterol alto, diabetes, y alto riesgo de enfermedad del corazón.

Hasta el momento, se pueden decir que hay dos tipos de obesos:

  1. Obesos saludables: personas que a pesar de mantener un exceso de peso según lo recomendado, son metabólicamente sanos, con niveles de azúcar, colesterol, triglicéridos y presión arterial normales.

 

  1. Flacos obesos, ó “normal weight obese”: personas con peso adecuado, que presentan resistencia a insulina, colesterol y triglicéridos altos y/o presión alto.

 

¿Cómo identificar si se es una flaca obesa?
Una persona con estas características mantiene peso dentro de los rangos recomendados. La herramienta rápida para evaluar el peso es el Índice de Masa Corporal (IMC). Se obtiene dividiendo el peso entre la estatura en metros elevada al cuadrado. Por ejemplo, una mujer que pesa 55 kg y mide 1.60 metros, tendrá un IMC de: 55 kg/(1.6 m)2 = 21.5 kg/m2.
Un IMC adecuado se considera entre 18.5 y 24.9.

  1. Circunferencia de cintura

La circunferencia de cintura es el factor más importante en hacer la diferencia entre delgado saludable u obeso. A dónde se acumula el exceso de grasa, es lo que determina si ese exceso representa un riesgo a la salud. Acumular el exceso en la cintura, es lo que está ligado a resistencia a insulina, colesterol y triglicéridos elevados, colesterol “bueno” (HDL) bajo, hipertensión arterial y riesgo de enfermedad del corazón. La cintura se debe medir a nivel de la cresta iliaca. En mujeres debe ser inferior a 80 cm y en hombres inferior a 90 cm.

  1. Pobre condición física

Si usted es una persona sedentaria, y se cansa fácilmente con esfuerzos mínimos, éste es otro signo importante de enfermedades asociadas a la obesidad. Las personas inactivas tienden a tener mayor acumulación de grasa abdominal y resistencia a insulina, lo cual como se explicó lleva gradualmente a diabetes, colesterol elevado y enfermedad del corazón.

  1. Aumentos de 5 a 10 kg en la edad adulta, aunque todavía se mantenga en los rangos de peso adecuado.

 

Si cumple con los puntos anteriores, es importante evaluar un poco más su estado de salud, entre lo relevante está:

  1. Porcentaje de grasa y masa muscular. Un exceso de grasa en proporción a la masa muscular a pesar de un peso adecuado es definitivamente indicador de que no es una persona delgada saludable, en especial si ya comprobó que ese exceso se mantiene en el abdomen.

 

  1. Resistencia a insulina. El exceso de grasa, en especial a nivel abdominal, y el bajo porcentaje de masa muscular, fácilmente llevan a que la persona empiece a tener problemas en el manejo del azúcar en sangre.

 

  1. Niveles de colesterol y triglicéridos elevados.

¿Qué hacer?

  1. Dieta

A pesar de que la persona mantenga un peso adecuado, si su porcentaje de grasa es alto, el músculo está bajo y hay acumulación de grasa a nivel abdominal, es importante empezar por perder peso para bajar el porcentaje de grasa, que es lo que está poniendo en riesgo de enfermedad.
Está claro que no se trata de perder grandes cantidades de peso, lo importante es perder grasa. Esto se logra fácilmente adoptando hábitos saludables de alimentación. Entre lo más importante:

  • Evitar bebidas altas en azúcar.
  • Cambiar las harinas refinadas por las integrales y leguminosas.
  • Aumentar el consumo de vegetales no harinosos y frutas.
  • Consumir suficiente baja en grasa.
  • Evitar alimentos altos en grasa saturada como embutidos, lácteos de leche entera y comidas rápidas.

2. Ejercicio

Lo ideal es realizar ejercicio cardiovascular 5 veces por semana, al menos 60 minutos. Si siempre ha sido sedentario, puede iniciar con 20 a 30 minutos, tres veces por semana, poco a poco aumentando la duración y frecuencia. Los ejercicios de fuerza son buen complemento para ayudarle a mantener masa muscular.