El mango es una de las frutas más importantes de la familia de las Anacardiáceas, y es proveniente del noroeste de la India. M.Sc. Adriana Alvarado, Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld
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El mango es una de las frutas más importantes de la familia de las Anacardiáceas, y es proveniente del noroeste de la India.
El mango aporta gran cantidad de agua y es principalmente fuente de carbohidratos, magnesio, vitamina B5, A y C. La vitamina C es importante porque ayuda a la formación de la estructura ósea y colágeno, así como también el proceso de generación de glóbulos rojos. Además facilita la absorción de hierro en el organismo, previniendo todo tipo de infecciones.
El beta-caroteno que contiene el mango es precursor de vitamina A y ayuda a nuestra visión, cabello, mucosas, piel y un adecuado funcionamiento del sistema inmune.
Los minerales como potasio o magnesio ayudan al sistema nervioso, a una adecuada actividad muscular, regulación del sistema digestivo, y el equilibrio del agua tanto fuera como dentro de la célula.
El mango es fuente de fibra, por lo que ayuda a la digestión y tiene un efecto laxante. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir los niveles de colesterol sanguíneos, a controlar la glucosa sanguínea y tiene un efecto saciante.
El mango, debido a su contenido de vitamina C, tiene propiedades antioxidantes recomendado en personas con enfermedades degenerativas, cáncer, atletas y fumadores, ya que hay mayor producción de radicales libres.
El mango es un diurético debido al aporte de potasio. Se recomienda en personas que sufren de obesidad e hipertensión. Las personas con exceso de potasio, por ejemplo personas con enfermedades renales, no se recomiendan su consumo ni el consumo de frutas en general.
Conservación y preparación
Cuando compre el mango fíjese que no tenga manchas negras en la cáscara y que ésta sea lisa. Entre más maduro esté el mango, mayor es su contenido de azúcar y por ende de calorías.