La diabetes no es una patología, sino un síndrome de metabolismo desordenado que es ocasionado por factores ambientales y genéticos, y resulta en niveles elevados de glucosa sanguínea. M.Sc. Adriana Alvarado, Nutricionista
Clínica de Nutrición von Saalfeld
aalvarado@saborysalud.com
La diabetes no es una patología, sino un síndrome de metabolismo desordenado que es ocasionado por factores ambientales y genéticos, y resulta en niveles elevados de glucosa sanguínea. La glucosa es controlada por la hormona insulina, producida por el páncreas. La diabetes se debe a que el páncreas produce muy poca insulina o hay resistencia a la insulina.
No hay una “dieta” específica para diabéticos, de lo contrario hay ciertos alimentos que son recomendados, así como otros alimentos que los diabéticos deben evitar. Estas recomendaciones las puede seguir cualquier otra persona, ya que muchos de los alimentos que se incluyen en la dieta del paciente diabético, se incluyen en dietas para control o mantenimiento del peso, hipertensión, para bajar colesterol y triglicéridos, entre otros.
De los tres nutrientes importantes, proteínas, grasas y carbohidratos, éstos últimos son los que tienen un mayor efecto en los niveles de glucosa sanguínea(glicemia). Es por esta razón que para mantener niveles de glicemia normales, muchos pacientes deben llevar un conteo de carbohidratos. Es importante que el paciente diabético siga estas recomendaciones:
ABC de la diabetes
Uno de los objetivos en la nutrición del paciente diabético es que logre los ABC de la diabetes. Debe mantener niveles normales de los siguientes parámetros:
A = significa hemoglobina A1c, que mide el promedio de glicemia en 3 meses
B = significa presión arterial
C = significa colesterol
Diabetes e índice glicémico (IG)
Entre los alimentos que suben la glicemia después de comer se pueden destacar las harinas refinadas (arroz, pan blanco, galletas), azúcares, vegetales harinosos y jugos de frutas (todos tienen IG alto). El IG de los alimentos es la capacidad que un alimento tiene para elevar los niveles de glucosa en comparación con un alimento de referencia.
Los alimentos con bajo IG (alimentos con fibra: panes y cereales integrales, granos enteros y semillas, leguminosas, frutas con cáscara, vegetales) tienen un menor impacto sobre los niveles de glucosa después de las comidas y ayudan a mantener niveles de glucosa normales, proveen saciedad, disminuyen la ansiedad, ayudan a mantener niveles de energía regulados y no se almacena como grasa tan fácilmente. Esto porque la hormona insulina es una hormona que cuando se activa “almacena grasa” indirectamente. El tipo y la cantidad de carbohidratos afectan los niveles de glucosa, por lo que es importante consultar un nutricionista.
Alimentación balanceada
Procure que su plato sea balanceado (1/3 vegetales, 1/3 fuente de proteína, 1/3 harinas de bajo IG) y que tenga bastantes colores. El color indica mucho la cantidad y tipo de vitaminas y minerales que está ingiriendo. Trate de consumir al menos 2 porciones de frutas y 3 porciones de vegetales al día, prefiera carnes blancas, pescado y mariscos, lácteos descremados y grasas mono y poliinsaturadas (aceites vegetales, nueces, semillas, aguacate, aceitunas), en vez de grasas saturadas (origen animal) y grasas trans.
Cuide las porciones para no sobrepasar calorías. Es muy importante que consuma la cantidad de calorías que debe para mantener un peso ideal, ya que el sobrepeso aumenta el riesgo de complicaciones en el paciente diabético (hipertensión, enfermedad cardiaca, retinopatía). Además se recomienda un consumo de 25-30 gramos de fibra la día, la cual ayudan a mejorar la digestión, controlar los niveles de glicemia y colesterol, entre otros.
Consumo de alcohol
El alcohol se metaboliza en el cuerpo similar a las grasas y contiene casi las mismas calorías que la grasa (7 Kcal./g). Se recomienda que consuma bebidas alcohólicas con moderación y sólo cuando tenga controlada la glicemia. El alcohol debe ser ligado con bebidas sin azúcar.
La diabetes y el consumo de azúcar
Se recomienda que las personas con diabetes no consuman ningún alimento con azúcar, sin embargo si la persona sigue una dieta balanceada, realiza ejercicio y cumple con el ABC de la diabetes, no hay problema si muy de vez en cuando consume algún alimento con azúcar. Esto debe hacerse responsablemente y bajo la supervisión del médico. Las harinas refinadas ejercen el mismo efecto del azúcar en la glicemia, por lo que deben evitarse o que su consumo sea esporádicamente.
Suplementos en los diabéticos
Si la persona diabética sigue una dieta balanceada no requiere de un multivitamínico, sin embargo hay algunos suplementos que pueden ayudarle a controlar los niveles de glucosa y prevenir el estrés oxidativo tales como: cromo, ácido alfa lipoico, ácido gama lipoico, magnesio, coenzima Q-10, vitamina E y C, vitamina B6 y B12, niacina, biotina y zinc.
Otros estudios no recomiendan suplementación con cobre, zinc y selenio, ya que aumenten el estrés oxidativo y las complicaciones.
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