El accidente cardiovascular (AVC) consiste en la obstrucción de vasos sanguíneos o arterias en el cerebro (isquémico), o bien la ruptura de vasos sanguíneos o arterias (hemorrágico).Licda. Mónica Ramírez B.
Lic. César Navarro V.
Fisioterapeutas Centro KINE
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El accidente cardiovascular (AVC) consiste en la obstrucción de vasos sanguíneos o arterias en el cerebro (isquémico), o bien la ruptura de vasos sanguíneos o arterias (hemorrágico). En ambos, el factor común será la falta de flujo sanguíneo a algún área del cerebro, provocando muerte neuronal por hipoxia, que consecuentemente producirá alteraciones de movimiento principalmente en la mitad del cuerpo.
Las alteraciones de movimiento del paciente pueden ser: flacidez (imposibilidad de mover la zona afectada y falta de tono muscular) y espasticidad (aumento inadecuado del tono muscular y falta de coordinación a la hora de realizar determinado movimiento).
Luego de un AVC se pueden presentar complicaciones en la articulación del hombro, las cuales se clasifican en dos categorías:
Biomecánicamente el hombro es una articulación vulnerable al efecto de la fuerza de gravedad. Esta en vez de favorecer su funcionamiento, tracciona el miembro superior hacia el suelo, ameritando que la articulación posea medios de sostén como lo son los músculos del manguito rotador (supra-espinoso, infra-espinoso, redondo menor y subescapular) y de la capsula articular (ligamentos) para poder mantener la articulación en su lugar.
En el caso del paciente con AVC durante la etapa flácida, la falta de tono muscular periarticular favorecerá el efecto de la gravedad, tendiendo a separar la cabeza del húmero de la cavidad glenoidea y produciendo con el tiempo una perdida de elasticidad de la capsula articular. Asimismo ciertos músculos escapulares experimentarán un aumento del tono muscular y tenderán a inclinar la cavidad glenoidea hacia abajo y afuera, produciendo la subluxación.
Se relaciona más con aquellos pacientes mal posicionados o sometidos inadecuadamente a posiciones antigravitatorias en etapas tempranas de la rehabilitación (sentado o de pie), ya que es poco probable que mientras el paciente se encuentre boca arriba en su cama, el hombro afectado se vea expuesto a fuerzas que producen esta lesión.
Una de las causas de dolor es que generalmente en las etapas tempranas de la enfermedad el individuo es dependiente en las actividades cotidianas, situación que lo expone más fácilmente a traumatismos repetitivos; por ejemplo debe ser trasladado de un lugar a otro o se le coloca su vestimenta. Un hombro que de posee poca estabilidad será más fácilmente lesionable ante cualquier traumatismo, produciendo un proceso inflamatorio (tendinitis, bursitis, esguinces) y dolor.
Otra causa de dolor de hombro en la hemiparesia debido a que el patrón de movimiento que adopta el miembro superior limita los rangos de movimiento activos, pudiendo generar adherencias al interior de la articulación (hombro congelado). Otra causa es cuando la articulación se moviliza pasivamente o de forma auto-asistida ante los movimientos de abducción o flexión. Al no moverse adecuadamente la escápula respecto al húmero se tiende a pinzar el tendón de los músculos del manguito rotador produciendo tendinitis, rupturas del tendón, dolor e inflamación.
Referencias
Levitt Sophie ( 2000) , Tratamiento de la Parálisis Cerebral y del retraso motor. 3ed. Editorial Medica Panamerica.S.A. España.
P.M. Davies ( 2002) Pasos a seguir. Tratamiento Integrado de Pacientes con Hemiplejía. 2ed. Editorial Medica Panamerica.S.A. España.
Manual Merck de informacion medica para el hogar. Editorial Océano; Barcelona, España.