¿Qué es la ansiedad y cómo manejarla?

Lic. Maricruz Quesada, Psicóloga
Consultorio Real Santamaría, Heredia
consultoriomaricruz@hotmail.com

La ansiedad se describe como la aparición temporal y aislada de miedo o malestar intensos, acompañados de algunos de los siguientes síntomas, que inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en 10 minutos: palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, sensación de atragantarse, opresión o malestar torácico, náuseas o malestares abdominales, inestabilidad, mareo o desmayo y pérdida de control.

Se describen los siguientes trastornos de ansiedad:

  1. Crisis de angustia o ataque de pánico.
  2. Agarofobia: comportamiento de evitación de lugares o situaciones
  3. Trastorno de angustia sin agarofobia: crisis de angustia inesperada que hace que la persona se sienta preocupada permanentemente.
  4. Fobia específica: presencia de ansiedad como resultado de la exposición a situaciones u objetos temidos.
  5. Fobia social: respuestas de ansiedad ante ciertas situaciones sociales o actuaciones en público.
  6. Trastorno obsesivo-compulsivo: se caracteriza por situaciones que causan ansiedad (obsesiones) y actos repetidos para neutralizarlos (compulsión)
  7. Trastornos por estrés postraumático: se caracteriza por la re-experimentación de acontecimientos desagradables.
  8. Trastorno de ansiedad inducido por sustancias: los producidos como efecto secundario o directo de una droga o medicamento.

El efecto que tiene la ansiedad sobre una persona se basa principalmente en la sensación de amenaza (valoración) y su vulnerabilidad o capacidad para enfrentar el estrés. Por ejemplo, para una persona la pérdida del empleo puede generar gran ansiedad, porque no ha ahorrado dinero o no confía en encontrar otro trabajo. Pero para quien tiene ahorros o confía en encontrar otro trabajo, la pérdida del empleo resulta menos ansiosa. Por eso, la posibilidad de desarrollar un trastorno relacionado con la ansiedad depende de cada individuo.

La ansiedad presenta una gran cantidad de factores, incluyendo los de carácter medioambiental, (aglomeraciones, contaminación, ruido, presión urbana), tipo de trabajo, relaciones personales y trastornos del sueño. Además quienes tienen una visión pesimista de la vida, tienden a reflexionar excesivamente acerca de sus problemas o presentan elevada sensibilidad a los aspectos negativos de la vida, aumentan sus posibilidades de padecer un trastorno de ansiedad.


Aprendiendo a manejar la ansiedad

La valoración: quien se enfrenta por primera vez a una situación como una oferta de trabajo o promoción, evalúa los efectos de esa situación (beneficiosa para su persona, o estresante). La valoración estresante puede indicar peligro amenaza o desafío y ellas generan la emoción. La amenaza sirve para anticipar el peligro, mientras que el desafío la enfrenta con la confianza que tiene en superar demandas difíciles.

Afrontamiento: la capacidad para enfrentar una situación depende de sus creencias positivas, por ejemplo: en una situación de desastre natural dice “si estoy bien, todo está bien”.

Comer bien:
alimentos saludables.
Hacer ejercicio: al menos una caminata diaria de 20 minutos.
Utilizar técnicas de relajación: biofeeback, meditación, yoga.
Dormir bien: dormir 7-8 horas diarias.

Es importante aprender a manejar la ansiedad para dirigir nuestros sentimientos y acciones hacia una vida plena.