¿Existe una dieta que pueda ayudar a niños con autismo?

Todos los padres de niños autistas, en algún momento han notado que tienden a sufrir de problemas gastrointestinales y alergias mucho más que otros niños que no sufren de la condición. Este hecho es lo que ha llevado a que se desarrolle bastante investigación sobre la posible relación entre autismo y dieta, y el potencial de utilizar terapia nutricional como parte del tratamiento.

La mayoría de las investigaciones se han centrado en las dietas que eliminan gluten y caseína. Lo que se cree es que el problema se debe a un intestino permeable. Para que nuestro cuerpo pueda utilizar los nutrientes de los alimentos, se deben "descomponer" en sustancias más pequeñas, que son las que absorbe el intestino. Un intestino “permeable” va a permitir que se absorban las sustancias de los alimentos sin que se hayan descompuesto totalmente. Éstas son extrañas para el organismo, por lo que pueden ocurrir reacciones alérgicas, además algunas cruzan la barrera de la circulación cerebral, afectando el comportamiento. En el caso de los niños autistas, la absorción de subproductos de la leche y del trigo, son los que se han ligado a las alteraciones en su comportamiento.

La evidencia sobre esta teoría aún no es suficiente para dar una conclusión.  Sin embargo, investigaciones recientes sí apuntan a que hay alteraciones a nivel intestinal, y sí pueden haber mejoras en algunos niños.

Se debe tener presente, que la evidencia más importante que hay hasta el momento es de lo que han observado padres y nutricionistas que han aplicado estas estrategias nutricionales con sus pacientes. Lo más importante es que los padres revisen las opciones para sus hijos, y encuentren un profesional que les ayude a ajustar las recomendaciones de manera segura para el niño. 

La dieta de eliminación consiste en eliminar todas las fuentes de leche y derivados, así como el gluten de la dieta. El gluten es la proteína principal del trigo, que en el proceso de digestión se descompone en unidades más pequeñas llamadas péptidos, uno de estos péptidos en particular es el que causa los problemas de intolerancia. Solo el trigo contiene gluten en si, pero otros cereales como centeno y cebada, y se cree que la avena, contienen péptidos similares que causan la misma reacción al consumirse. Cuando se habla de eliminar el gluten, se refiere a eliminar el trigo y los otros cereales que pueden tener los péptidos como centeno, cebada y avena en algunos casos.

Si como padres deciden probar el tratamiento nutricional, es importante hablar bien con el profesional en nutrición sobre sus expectativas del tratamiento. Revisar con detalle los pros y contras de la dieta regularmente, para poder ir identificando si es buena alternativa para el niño o no. Si los cambios no mejoran el comportamiento en un tiempo prudencial o si la dieta se complica mucho para la familia, son puntos que se deben valorar constantemente.

Si bien es cierto, muchos niños han tenido éxito con este tratamiento, para los padres puede presentar todo un reto, ya que implica eliminar todos lácteos y derivados, asi como el trigo, y los otros cereales mencionados. Puede ser que la alimentación de su hijo se base en estos alimentos, por lo que surge la interrogante de que se va a comer en su lugar. Los cambios deben ser graduales, siempre con supervisión profesional, se recomiendo hacer la transición en un periodo de 10 semanas inclusive.        

Otra consideración que se debe tener, es que no todos los niños autistas son iguales, cada caso es único. Si bien muchos niños han demostrado ser susceptibles a estos alimentos, no todos lo son, por lo que la eliminación no va a producir mejoras en su conducta o síntomas intestinales. Por esta razón siempre es importante realizar un periodo de prueba para determinar si esta dieta es beneficiosa o no.