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¿Qué me pueden recomendar?
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By Sabor y Salud
Published on 04/30/2008
 
Los niños quisquillosos han atormentado a las madres por siglos pero aun no hay un consenso sobre cual es la mejor solución.
Estas son algunas de las estrategias, que más han resultado con muchos niños...

Mi hijo de 4 años, es bastante quisquilloso con la comida. Come muy poca cantidad, y lo que le gusta es muy limitado. ¿Qué me pueden recomendar?

Los niños quisquillosos han atormentado a las madres por siglos pero aun no hay un consenso sobre cual es la mejor solución.
Estas son algunas de las estrategias, que más han resultado con muchos niños:

  • No luche con su hijo

Si empieza una batalla probablemente pierda la guerrra... Obligar a los niños a comer es una estrategia que no funcionará por mucho tiempo. Si su hijo empieza a comprender el por qué detrás de las reglas, es más probable que aprenda la importancia de comer bien, y estos hábitos le queden de por vida sin necesidad de que le obligue.

Evite regañarle cuando se niegue a comer. En lugar de hacer esto, trate de que él participe en la preparación o servida de los alimentos, y explíquele de forma que entienda porque es bueno que lo coma. Por ejemplo: "estas zanahorias son para que siempre veas bien... y no llegues a necesitar lentes...", "la leche es para que tus huesos se mantengan fuertes", etc.

  • No le señale

Es importante que usted y el resto de la familia no hagan los hábitos del niño su centro de atención. Evite que se le señale como el quisquilloso o problemático. Tampoco aplauda por cada bocado de algo diferente que pruebe. Esto solo les da el mensaje de que son "buenos" o "malos" por lo que comen o no.

  • Deje que participe

Permita que su hijo participe en la elaboración de comidas con tareas que le sean fáciles. Si ayuda, será más probable que se entusiasme y decida probar cosas nuevas. Además, es una excelente oportunidad para hablarles sobre la importancia de los alimentos.

  • Empiece con la base que ya tiene

Aunque su hijo sea muy selectivo, es probable que al menos acepte un alimento de cada uno de los grupos principales.

Aunque no sea muy amplia la variedad, con un alimento de cada grupo estarán bien nutricionalmente. Trate de mantener siempre una opción de los "predilectos" que sea saludable. Por ejemplo, si le gusta el queso, prepárele brócoli con un poco de queso rallado.

5. Repita y repita

Un niño requiere de 10 a 15 exposiciones para llegar a aceptar un alimento, no se de por vencido con solo 1 intento.

  • No use los alimentos preferidos como premio

El usar dulces como premio solo le da el mensaje de que si come de forma saludable, necesita recibir un dulce. También le predispone a que más adelante busque la comida como apoyo cuando se sienta mal. La verdadera recompensa de una buena nutrición es su salud, y es importante que desde pequeño aprenda esto.

  • Nunca prohíba algunos alimentos

El poner la etiqueta de prohibido, solo hace que ese alimento se convierta en el mayor objeto de sus deseos. Explíqueles mejor que hay alimentos que se consumen ocasionalmente y otros que deben ser la base de la alimentación. Con el tiempo ellos harán por si mismos las decisiones adecuadas. Déjele seleccionar algo ocasionalmente y permítale que lo disfrute sin culpa.

  • Evite llenarlos con calorías vacías

Muchas veces el verdadero problema, es que los niños se llenan con otras opciones menos nutritivas, en especial líquidos. Si consumen muchos jugos o leche, es probable que se los tome todos primero, y lógicamente, tendrá poco apetito para su comida principal.

  • Establezca límites razonables

Establecer algunas “reglas” le puede ayudar a negociar con su hijo de manera pacífica. Por ejemplo, puede tener la regla de que debe de probar un alimento nuevo cada semana, o que en su lonchera siempre puede incluir uno de sus postres favoritos por semana.

Esto funciona solo cuando lo que establece es razonable. Evite reglas muy estrictas o muy permisivas. Si son balanceados, tendrá buenos resultados, sino solo aumentará la tensión.

  • Pídales que siempre lleven los sobros de su lonchera de vuelta

Revisar lo que queda en la lonchera es una excelente forma de aprender sobre las preferencias de su hijo. Averigüe por qué algunas cosas regresan sin tocarse. ¿Tenía poca hambre? ¿Le pareció que era mucha comida? ¿Le dieron comida en la escuela?

Dialogue sin criticar y sin juzgarle. Haga una lista de lo que acepta y no. Pequeñas cosas pueden hacer diferencia en los niños.

  • Finalmente analice bien el ejemplo que esta dando
No pretenda que su hijo adore comer zanahoria y apio, si usted se sienta con él a comer galletas y repostería. Los niños más pequeños van a buscar imitarle. Antes que luchar por hacer que coma mejor, analice también en que sería saludable que usted cambie.