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¿Presión alta en sus arterias...?
Clínica de Nutrición von Saalfeld
kbarrenechea@saborysalud.com
La presión de sus arterias se da en dos fases, cuando el corazón bombea la sangre que va a la circulación sistémica a través de éstas y produce una fuerza o tensión en las paredes. Es por eso que la presión arterial se lee en dos números, donde lo normal es 120/80 mm Hg. ¿Pero qué quiere decir esto?
El número mayor se refiere a la presión sistólica o fuerza máxima cuando el corazón se contrae. El segundo número corresponde a la presión diastólica o la fuerza mínima una vez que el corazón se relaja para permitir que la sangre fluya a través de las arterias y hasta los capilares. Una elevación en cualquiera de los valores están relacionados con ataques del corazón e infartos futuros. Tenga en mente lo siguiente: cuando los valores exceden una presión arterial mayor a 140/90 mm Hg, es momento de tomar acción y buscar ayuda para su salud.
La presión arterial elevada es el desorden circulatorio más común en los humanos, donde solo en Estados Unidos hay más de 60 millones de personas que la tienen, desde niños hasta adultos. Aunque se puede vivir por muchos años con presión arterial alta, ésta tiene consecuencias serias en la salud. En las últimas décadas, miles de estudios se han realizado para tratar esta condición. Sin embargo, la importancia todavía es evidente en el diagnóstico temprano de la enfermedad, y esta acción ha contribuido a la disminución del 50% en los casos de infarto del corazón desde hace 20 años hasta el presente.
La hipertensión es una enfermedad silenciosa ya que no presenta síntomas en la mayoría de sus casos. Chequeos periódicos de la presión arterial es recomendable para las personas que especialmente están dentro de los grupos en riesgo de padecerla. Un diagnóstico de hipertensión significa tener un tratamiento de por vida, dependiendo en la severidad del caso, pero además significa para usted, muchos años más de vida igualmente si toma los cuidados respectivos. Aunque la persona lleve un tratamiento con medicamentos, otros aspectos que incluyen reducir la ingesta de sal, la pérdida de peso corporal y el aumento del ejercicio físico son esenciales como parte de éste.
Es también un ejemplo de una enfermedad multifactorial donde influyen factores genéticos y ambientales también. Los factores genéticos influyen principalmente en el desarrollo de la hipertensión, sin embargo hay otros factores ambientales de los cuales se puede tomar control para tratarla. Estas características lo incluyen dentro de los grupos de mayor riesgo, así que si se identifica con alguna, tome luego nota de las recomendaciones nutricionales para una mejor calidad de vida con hipertensión.
• Herencia. Si su familia tiene alguien con presión alta, la posibilidad es mayor.
• Edad. Los hombres generalmente lo pueden desarrollar más temprano, pero a una edad de 45 o 50 años (o después de la menopausia), las mujeres se vuelven igual de susceptibles.
• Raza. Las personas de raza negra o del Oriente, como los japoneses, tienen un mayor riesgo de hipertensión.
• Obesidad. El sobrepeso u obesidad aumentan la probabilidad de enfermedades cardiovasculares y presión arterial alta, al igual que la diabetes.
• Consumo de sal. Esto aumenta el riesgo en personas con predisposición genética.
• Otros: La ingesta de licor, tabaco, y el estrés también se relacionan con la posibilidad de tener presión arterial alta y enfermedad cardiovascular.
10 Consejos nutricionales si tiene la presión alta:
1. El sobrepeso u obesidad y la hipertensión tienen muy buena relación. Tenga una alimentación balanceada y saludable cada día. Baje unas libras si lo necesita, ya que el peso extra requiere del corazón un trabajo más fuerte, aumenta el riesgo de diabetes y ambos aumentan la probabilidad de una presión alta. Según estudios, una disminución del peso causa cambios significativos en ambas presiones diastólica y sistólica.
2. Incluya ácidos grasos poliinsaturados y fibra en su dieta. Se ha visto que los vegetarianos tienen menores índices de hipertensión y se le atribuye a esto. Consuma aceites de maíz, canola y girasol, aderezos y mayonesa como grasas y cereales de grano entero, frutas y vegetales con cáscara.
3. Restricción de sodio. Aunque tome su medicamento diariamente, no pierda de vístale cuidado con la ingesta de sal y sodio de alimentos y bebidas. La cantidad de sodio para un hipertenso depende de su gravedad, pero generalmente van de los 2500 mg a los 1500 mg de sodio diarios (1 a ½ cdta de sal). La gran mayoría del sodio de la dieta (75%) proviene de alimentos procesados y enlatados, por lo que conviene limitarlos. Evite tener el salero cerca de la mesa, además no cocine con cubitos, ajinomoto o salsas altas en sodio.
4. Muévase! El ejercicio físico disminuye la presión alta, y en especial si se combina como parte de un programa para perder peso y una alimentación adecuada. Se recomiendan 30-45 minutos al menos 3 veces por semana, y puede hacer actividades que demanden más oxígeno como bicicleta, caminar, bailar, aeróbicos, entre otros.
5. Alcohol. Hay una fuerte relación entre el consumo de alcohol y la presión alta. Además, este puede también interferir con su medicamento. No se debe exceder de 1 ó 2 tragos o copas del vino al día.
6. Evite el fumado. Los hipertensos que fuman aumentan significativamente su riesgo de muerte repentina, infarto, y enfermedad congestiva cardiaca. Todas estas son consecuencias del cigarrillo que aumentan con el fumar.
7. Aumente la ingesta de potasio. El potasio es un nutriente esencial que mantiene el balance entre las células y los fluidos. El aumento de alimentos ricos en potasio, como las frutas y vegetales no cocinados, previene de infartos debido a la presión alta.
8. Incluya alimentos fuente de calcio en su dieta. Hay evidencia de que las personas hipertensas consumen menos productos ricos en calcio que los no hipertensos. Mantenga en su refrigerados lácteos descremados como leche, yogurt, helados de yogurt, además de jugo de naranja y cereales fortificados.
9. Mantenga niveles adecuados de magnesio. Consuma suficientes frutas, vegetales, nueces y leguminosas; puede optar también por un multivitamínico que le provea entre 300 y 350 mg de magnesio diarios.
10. Modere el consumo de cafeína. Un café para comenzar el día, o una gaseosa que contiene cafeína de vez en cuando no hace mal. El consumo moderado de café, té, entre otros no interviene en la presión de las arterias.
Además, recuerde tomar su medicamento antihipertensivo, si lo tiene prescrito.

