Combata el reflujo

Clínica de Nutrición von Saalfeld
info@saborysalud.com

¿Ha estado acostado(a) sobre su cama, comúnmente de noche o la siesta después de alguna comida, y de pronto siente acidez en la boca del estómago, ardor en el pecho y un sabor inusual y amargo en su boca? Usted puede ser uno entre el 7% de las personas que tienen pirosis debido al reflujo diario o uno entre el 15% que lo sufre cada mes. Millones de personas alrededor del mundo padecen de Reflujo Gastroesofágico o GERD, por sus siglas en inglés.

La nutrición tiene una estrecha relación con esta molestia gastrointestinal y es importante que usted conozca como evitarla, ya que el tener reflujo por mucho tiempo y no hacer nada al respecto puede causar una inflamación del esófago llamada esofagitis, la cual puede desencadenar una hernia hiatal o inclusive cáncer en el esófago.

¿Qué es el reflujo gastroesofágico?

Después de comer, los alimentos pasan por un tubo largo, el esófago, hacia el estómago para que se de el proceso de digestión. Los ácidos o jugos gástricos normalmente se quedan en el estómago, donde una “válvula” llamada esfínter, bloquea el paso hacia el esófago.

El reflujo gastroesofágico sucede cuando el contenido gástrico no es retenido, y regresa hacia el esófago.

Síntomas de reflujo

Los síntomas que usted puede sentir si tiene reflujo son los siguientes:

  • Pirosis. Consiste en un ardor a nivel del pecho.
  • Dificultad para deglutir o tragar los alimentos.
  • Sequedad de la boca.
  • Infecciones dentales frecuentes.
  • Tos crónica o asma
  • Sangrado oculto por úlceras en la mucosa del esófago

Hay muchas causas del reflujo gastroesofágico, sin embargo hoy en día existen también muchos medicamentos para controlarlo. Mientras que una comilona o el consumo de ciertos alimentos puede ser una causa común del reflujo, hay otras causas más frecuentes que lo producen: una relajación del esfínter esofágico inferior o su aclaración lo cual altera o afecta la motilidad o movimiento del mismo. Otras causas comunes son por la presión del estómago durante el embarazo, enfermedades respiratorias y otras, así como una hernia hiatal.

Lo mejor es que usted combata el problema desde la raíz y ponga en práctica algunas recomendaciones nutricionales.

  • No se harte a la hora de comer. Ingiera cantidades moderadas, o hasta pequeñas, de alimentos. Conviene hacer hasta 5-6 tiempos de comida diarios.
  • Ingiera las comidas por lo menos de 3 a 4 horas antes de acostarse.
  • Beba sus líquidos entre comidas y no con ellas.
  • Eleve la cabecera de la cama con, por ejemplo, tacos de madera de unos 15 cm de altura en las patas de la cabecera. También puede ser útil colocar una cuña de goma espuma bajo los hombros, procurando no doblar excesivamente la cintura. Evite, sin embargo, colocar varios almohadones bajo la cabeza pues favorecen el reflujo.
  • No use ropa o cinturones demasiado ajustados, o que aprieten el abdomen.
  • Suspenda el fumado después de las comidas.
  • Controle el exceso de peso. Consulte a su médico o nutricionista para determinar si es necesario que baje un poco de peso.
  • Coma relajadamente, tómese su tiempo. Intente masticar despacio.
  • Consulte con su médico todos las medicinas que consuma, algunas pueden favorecer el reflujo. No tome ningún medicamento sin consultarle.
  • Evite el estreñimiento crónico y la tos crónica, pues ambos empeoran los síntomas de reflujo.
  • Evite tomar alimentos muy fríos o muy calientes.
  • Aunque el ejercicio físico y el deporte son beneficiosos para muchas enfermedades, pueden aumentar los síntomas de reflujo. Evite los esfuerzos que aumenten la tensión de los músculos del abdomen.

Algunos alimentos en la lista prohibida de la acidez incluyen los siguientes:

  • Preparaciones y alimentos grasosos, como los chocolates, las nueces y los embutidos, los cuales favorecen que se "abra la puerta" entre el estómago y el esófago.
  • El alcohol, las frutas y jugos cítricos, y el tomate; los cuales pueden irritar el esófago.
  • Las bebidas con cafeína como el café, té y la cola.
  • El ajo, cebolla, y salsas condimentadas o picantes, como el ketchup, la mostaza y el chilero.
En general, evite los alimentos que usted nota que le aumentan los síntomas.