Aprendiendo a manejar emociones

Viviana Hidalgo
Lic. Psicología
Psicología@saborysalud.com

Las emociones en el ser humano, tienen una gran influencia en su salud, su comportamiento y en sus relaciones con los demás. Poco después del nacimiento, empezamos a adquirir emociones básicas o primarias como el miedo, el enojo, la alegría entre otros. Luego, se van haciendo más complejas gracias al lenguaje y el aprendizaje social.

Desgraciadamente, el ámbito de las emociones, ha sido un mundo del cual muy poco conocemos. Por lo tanto, se ha vuelto un área conflictiva y difícil de manejar, afectando esto nuestra salud y nuestras relaciones con quienes nos rodean.

Arrastramos una educación en la que las emociones no han sido tan relevantes de considerar, sino más bien censuradas o suprimidas; contrario al protagonismo que nuestra cultura le ha dado a las capacidades intelectuales. Muchos hemos crecido en familias donde se censuraba la expresión del afecto en forma explícita. En medio de esta desvalorización del mundo emocional, hemos llegado a perder el control de las mismas y actualmente se nos dificulta poder manejarlas adecuadamente.

Al hablar de emociones, necesariamente hay que referirse a los pensamientos, pues existe una estrecha relación entre ambos, que definen nuestro estado de bienestar y salud. Una persona que está sosteniendo malos pensamientos acerca de una situación, muy posiblemente va a sentirse mal, así como alguien que esté experimentando un fuerte dolor de estómago, no va a poder pensar muy bien.

También es importante recordar, que una emoción es producto del significado subjetivo y la interpretación que le demos a las situaciones, por lo tanto, cada quien experimenta sus emociones de acuerdo a cómo interpreta los hechos y de acuerdo a los pensamientos que sostenga sobre esas situaciones. De ahí que, ante un mismo hecho, las personas pueden sentir emociones diferentes.

Es por eso que no podemos desligar nuestra mente de nuestras emociones; y para poder manejarlas, es necesario empezar por conocer nuestro mundo interior. Este autoconocimiento, comienza por saber reconocer e identificar qué tipo de pensamientos estamos empleando para los distintos acontecimientos que nos suceden. Nuestra capacidad de razonar y nuestros pensamientos, pueden convertirse en aliados o en los peores enemigos del bienestar físico, emocional y social de los seres humanos.

El manejo emocional
Se ha descubierto la gran importancia que tiene la inteligencia emocional en el desenvolvimiento social y en el bienestar de las personas. La inteligencia emocional, tiene que ver precisamente con esa capacidad de manejar adecuadamente las emociones, automotivarse y regular mi estado de ánimo. Implica poder conocer, identificar y modificar las propias emociones.
Se ha descubierto que un buen manejo emocional trae numerosos beneficios:

  • Incrementar la salud mental y física
  • Aumentar la autoestima
  • Poder enfrentar adecuadamente situaciones conflictivas
  • Aumentar el autoconocimiento
  • Mejorar e incrementar las relaciones interpersonales
  • Establecer límites adecuados y ser asertivo.
  • Poder manifestar adecuadamente emociones como la ira, el miedo, etc, y no tener que reprimirlas. Por ejemplo, poder demostrar mi enojo, sin tener que ser agresivo.
  • Romper con patrones incorrectos de conducta y con relaciones nocivas.

¿Cómo manejar las emociones?
Es primordial comenzar por conocer e identificar los pensamientos que estamos utilizando. La primera tarea es la auto observación: detectar qué pensamos ante un hecho. De esta forma detectar si están predominando ideas irracionales o pesimistas.

Luego podemos pasar a identificar cómo esos pensamientos nos están generando cierto tipo de emociones, así como qué manejo están promoviendo que les demos. Si tenemos la creencia arraigada de que llorar es malo, posiblemente reprimamos el llanto, mas la emoción seguirá ahí en nuestro interior generando incomodidad de alguna manera. Si optamos por pensar que llorar es sano, sabremos encontrar desahogo y por lo tanto bienestar. “No se trata de negar el pensamiento, sino de aprenderlo a usar, de ponerlo en su lugar y potenciar sus posibilidades” ( Riso W, 2004).

Auto observarme y centrarme en conocer lo que sucede en mi mundo interior, tanto a nivel mental, como emocional, va a permitirme tener un mayor autocontrol de mis pensamientos y por lo tanto, un mejor manejo de mis emociones. Control mental implica un mejor manejo emocional. Es necesario reconocer que somos responsables de los pensamientos que sostenemos y por lo tanto, dependiendo del manejo que les demos, así nos sentiremos.

Sin embargo, muchas emociones nos pueden impactar inesperadamente, como la tristeza por la muerte de un ser querido, o el enojo por un despido injustificado, el miedo por un asalto. En estos casos, nuevamente tiene una gran importancia los pensamientos que utilicemos alrededor de lo sucedido, pero sobretodo, el permitirnos sentir la emoción y expresarla de la manera correcta sin afectar a otros, para así poder integrarla sanamente en nuestra vivencia personal.

PARA RECORDAR:

→ Somos responsables de la manera en la que manejamos nuestros pensamientos, lo cual a su vez, tiene gran influencia en el manejo que le demos a las emociones.

→ No hay que justificarse diciendo que uno es así. Puedo ser capaz de manejar de manera correcta mis emociones.

→ Las emociones no deben negarse ni censurarse, sino expresarse de manera asertiva sin afectar a otros.

→ Para poder conocer las emociones, es importante dejarlas fluir, permitirnos sentirlas y no reprimirlas.

→ Es útil también informarse y educarse en todo lo referente a las emociones, esto le facilitará reconocer su presencia y distinguir qué tipo de emoción es la que está fluyendo. De esta forma, se hará más sencillo aceptarla y por ende, expresarla de una forma adecuada.

→ La expresión de las emociones debe ser oportuna, externarse en el lugar y momento adecuado. En todo caso, hay situaciones en que es necesario postergarla, mas nunca bloquearla o reprimirla.

→ No expresar las emociones, puede llegar a generar serios problemas de salud, enfermedades psicosomáticas, etc.

→ En caso de que se le dificulte mucho manejar alguna emoción en especial, es bueno que busque recursos e información para aprender técnicas de relajación o de autocontrol mental