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Guia para comer fuera de casa
Por Kathryn von Saalfeld
kvsaalfeld@saborysalud.com
Sí, el comer saludablemente en restaurantes, o fuera de casa, es toda una hazaña. Sus principales aliados deben ser el poder mental y la perseverancia.
Pero hasta más retos lo afrontarán cuando usted elige algo del menú, y no puede ver lo que realmente le están preparando. Usted no puede marchar dentro de la cocina, y detener al cocinero cuando éste va a agregarle más mantequilla o más sal a sus había-una-vez-saludables vegetales. Y es por esta y muchas otras razones que las comidas afuera tienen un sinnúmero de "trampas", desde porciones enormes hasta grasa adicional por todo lado.
Siga estas 10 estrategias para evitar ser víctima de las comidas en restaurantes. Es cierto, el mantener una alimentación balanceada consumiendo en restaurantes no es fácil, pero tampoco imposible. Recuerde que el cambio de hábitos es la clave para bajar de peso de una manera saludable y duradera.
10 estrategias para comer fuera sanamente
- Desarrolle una actitud positiva. Muchos piensan en ecuaciones negativas, por ejemplo "Comer en un restaurante significa "hartarse", o "El comer afuera significa adiós a la dieta". Estas actitudes destruyen sus esfuerzos por comer saludablemente. Ármese de confianza y piense que puede disfrutar de una comida sana cuando come afuera. Poco a poco, cambie la manera en que ordena, y los tipos de restaurantes que elige.
- Decida cuándo comer afuera, y cuándo no. Analice con qué frecuencia come afuera. Si fueran más de 4 veces a la semana, entonces pregúntese porqué está comiendo afuera tanto, y cómo puede reducir la cantidad de comidas en restaurantes. Además, será necesario mantener esas "comilonas" al mínimo.
- Determine el sitio. Busque los restaurantes que ofrecen al menos una opción sana. Recuerde, existe una ventaja de comer en lugares donde usted ya conoce el menú, y cuáles cambios puede hacerle a sus platillos preferidos, sin resultar en un pleito con el mesero. Por otro lado, si lo invitan a comer en casa de amigos, usted puede aportar algo sano al menú, como un exquisito dip "Thai" con vegetales crudos.
- Visualice su comida. De camino, mantenga una visión de un resultado sano que usted pueda disfrutar. Planee su orden, o lo que pediría si no está familiarizado con el restaurante, antes de cruzar el punto de no retorno. No sea una víctima de una mala selección hecha a la carrera.
- Conviértase en un "detective de grasa". La grasa aporta 9 calorías por gramo, casi dos veces más de lo que aporta un gramo de carbohidrato o de proteína. Con frecuencia, la grasa se puede encontrar en la salsa de la carne o el pollo, el aderezo de la ensalada, la mantequilla de ajo que viene sobre el pan o en las papas fritas. Esté alerta por alimentos altos en grasa, como los quesos, el aguacate y las salchichas o embutidos. Evite las frituras de cualquier tipo. Esté al tanto de platillos altos en grasa, como las chimichangas mexicanas, el brócoli con salsa de queso, las cáscaras de papa rellenas o los postres. Busque los términos: horneado, rostizado, hervido, a la plancha o a la parrilla.
- Deje que su plan de alimentación sea su guía. Si usted es diabético o está a dieta, tenga a mano en su cartera o billetera una copia de su plan de alimentación. Elija alimentos con su plan en mente. Trate de incluir todos los ítems de su plan de alimentación seleccionando menúes apropiados.
- Practique el control de porciones. La mejor manera de no comer demasiado es pidiendo menos. Por ejemplo, en lugar de pedir una entrada, un plato fuerte y un postre, limítese únicamente al plato fuerte. Otra estrategia consiste en dividir su platillo a la mitad, comerse una mitad y pedir que le empaquen la otra para llevar.
- Sea creativo con el menú. Recuerde, no existe ningún rótulo en la entrada que indique que usted tiene que pedir una entrada, un plato fuerte y un postre. Aproveche las entradas, las sopas y las ensaladas. Comparta ítems del menú, como la entrada y el plato fuerte; o mezcle dos platillos para obtener un balance nutricional. Por ejemplo, en un restaurante italiano, una persona pide pasta con salsa a base de tomate, y la otra pide pollo con guarnición de vegetales.
- Pida su comida a su gusto. No tenga miedo en pedir exactamente lo que quiere, aun siendo en un restaurante de comidas rápidas. Los restaurantes hoy lo quieren a usted como cliente, y por supuesto, quieren que usted vuelva. Cerciórese de que lo que pide es práctico, por ejemplo, que le traigan el plato sin las papitas, que le sustituyan la mayonesa por mostaza en un emparedado, que el emparedado venga con pan integral en lugar del croissant, o que el aderezo de la ensalada venga por aparte. Recuerde siempre ser razonable y placentero.
- Sepa cuando decir "suficiente". Muchos han crecido con la cultura de "dejar el plato limpio". Ahora necesitan formar parte del club "dejar un poco en el plato". Prevenga el comer demasiado, no ordene mucho, ordene creativamente y diga "suficiente" cuando esté satisfecho. Deben pasar hasta 20 minutos para que lleguen señales a su cerebro que indican que usted ya está "lleno". Recuerde comer lentamente y saborear su comida. Cuando regresa a su casa, debe sentirse satisfecho y no lleno a reventar.

