Desgarros en la parte posterior del muslo

Por Carolina Ruiz V.
Fisioterapeuta
cruiz@saborysalud.com

Las distensiones musculares en la parte posterior del muslo son muy frecuentes en deportistas de élite, pero también en personas que realizan una actividad deportiva muy de vez en cuando. Conocer la anatomía y función de estos músculos es importante para entender los signos y síntomas cuando hay una lesión, además de guiar al tratamiento así como su prevención a futuro.

Anatomía y función de los isquiotibiales

Los músculos isquiotibiales (de ahora en adelante IT) reciben este nombre porque se originan en el isquion (uno de los tres huesos que conforman la cadera) y se insertan en la tibia. Al tener esta disposición, involucran dos articulaciones: la cadera y la rodilla. Este grupo muscular está formado por tres músculos: el semitendinoso, el semimembranoso y el bíceps crural. Sin embargo, el bíceps crural no se insertan el la tibia como se había dicho anteriormente, sino que se inserta en la cabeza del peroné. Es importante aclarar que de la rodilla para arriba, se llama muslo; y de la rodilla para abajo (tobillo) se llama pierna. Es común que la gente le llame “pierna” a ambos segmentos, es decir desde la cadera hasta el tobillo. Ahora bien, porqué si el bíceps femoral no se inserta en la tibia se le considera un músculo isquiotibial?. Pues porque cumple la misma función que los otros dos (semitendinoso y semimembranoso).

Por ser un grupo muscular que comprende dos articulaciones, va a actuar sobre ambas. Extienden la cadera (estirar en muslo hacia atrás con la rodilla estirada) y flexionan la rodilla (pegar el talón al glúteo).


Mecanismo de lesión

Se puede flexionar la cadera de dos formas: con la rodilla estirada o con la rodilla doblada. Cuando se flexiona la cadera con la rodilla extendida (o sea estirada) se da un estiramiento de los músculos isquiotibiales. De manera general se puede decir que: “Si hay una flexión lenta de la cadera, habrá un estiramiento lento de los isquiotibiales”, de igual forma, “si hay una flexión brusca de la cadera, habrá un estiramiento brusco de los isquiotibiales”. Cuando se da un estiramiento súbito de los IT, el riesgo de sufrir una distensión o desgarro es mayor. Este tipo de lesión ocurre en aquellos deportes que involucren un sprint o carrera: atletismo de velocidad, fútbol, tenis, baloncesto, squash, otros. Un ejemplo típico de distensión en cuando se tira un penal. El jugador flexiona súbitamente la cadera, por lo que estira súbitamente los isquiotibiales. Esta lesión suele aparecer al inicio de la practica deportiva (por falta de calentamiento) o al final de la misma (por fatiga muscular).


Grados de distensión, síntomas y tratamiento

GRADO DE LESIÓN
SIGNOS Y SINTOMAS
TRATAMIENTO
Grado I
Micro ruptura
Sensación de tirantez
Poco o nulo dolor al caminar
Poco edema o hinchazón
RHICE (reposo, hielo inmovilización, compresión y elevación) en las primeras 48-72 horas.
Terapia Física:
• Ultrasonido y/o corrientes eléctricas
• Estiramientos dirigidos
Grado II
Ruptura leve o parcial
Dolor en reposo y aumenta con el movimiento ( caminar o apoyar sobre el suelo el lado afectado)
Sensación de “calambres” repentinos (sobre todo al caminar)
Edema moderado
Imposibilidad para extender por completo la rodilla afectada
Puede haber hematoma (morete)
RHICE
Terapia Física:
• Ultrasonido
• Corrientes eléctricas
• Drenaje linfático - Estiramientos y fortalecimiento muscular
Grado III
Ruptura severa o total
Requiere intervención quirúrgica para su reparación
Dolor extremo
Edema evidente
Piel caliente y roja
Contracción dolorosa
RHICE al momento de la lesión
Traslado lo antes posible al hospital o a clínica privada
Terapia Física después de la cirugía:
• Masaje anti contracturante sobre la herida
• Ultrasonido sobre la herida y sobre el músculo
• Drenaje linfático
• Corrientes eléctricas analgésicas y de fortalecimiento muscular


Diagnóstico

Las distensiones musculares se diagnostican la mayoría de las veces con una historia clínica y un examen físico. El dolor aparece durante la práctica deportiva y al final de esta. Hay un aumento de la sensibilidad en el área de la lesión, por lo que el simple roce o al tacto ligero, se desencadena el dolor o el aumento del mismo. Si la persona refiere un golpe directo, se trata de una contusión y no de una distensión.
En estos casos las imágenes por Rayos X no garantizan el diagnóstico de una lesión de tipo muscular, salvo que esta esté acompañada de una fractura por avulsión. Estas usualmente se dan en la cabeza del peroné (donde se inserta en bíceps crural) o el la tuberosidad isquiática.

Aporte de la fisioterapia

Además del tratamiento mismo de la lesión, la fisioterapia es clave en la prevención de este tipo de afección del aparato locomotor. Lo ideal es no esperar que se dé la lesión, sino evitarla. Partiendo de que los desequilibrios musculares entre la parte posterior y la anterior predisponen a una distensión muscular de los isquiotibiales. Es usual que los isquiotibiales estén más débiles que el cuádriceps, por lo que un balance adecuado entre ambos grupos musculares disminuye el riesgo de lesión.
Estas son algunas de los aportes de la fisioterapia en la prevención de lesiones musculares:

  • Test de fuerza muscular (grupal o selectivo): útil en la pre-temporada, para determinar desbalances de fuerza entre grupos musculares.
  • Fortalecimiento grupal y selectivo de musculatura que así lo requiera.
  • Análisis de la marcha, carrera y salto.
  • Análisis y entrenamiento de la agilidad y la coordinación.
  • Entrenamiento de la flexibilidad

Es importante recalcar que si bien es cierto que ante un desequilibrio muscular entre la parte anterior y posterior, también existen los desequilibrios entre un lado y otro. Es común que el lado derecho sea más fuerte que el izquierdo en personas diestras y viceversa en aquellas que son zurdas. Es por eso que si tenemos un lado más fuerte que el otro, resulta errado, irónico y hasta peligroso entrenar la fuerza en igualdad de cargas tanto para un lado como para el otro. Esto por esto que la fisioterapia ofrece un programa de fortalecimiento adecuado, personal e individualizado de acuerdo con las características de cada deportista o paciente.

Si tiene alguna duda con respecto a alguna lesión específica o con respecto al tratamiento de la misma, sírvase comunicarse al correo electrónico detallado arriba, o bien al 384-2304.